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La “lista gris" del Gafi alguna vez fue negra
A propósito del “Panamá Papers” affair, un amigo, exfuncionario del servicio exterior de Panamá, muy versado en el lenguaje que se emplea en el mundo de la diplomacia, me animó a juntar estas pocas líneas, cuando me recordó que la hoy “lista gris”, a la cual los franceses nos han devuelto, no siempre tuvo esa denominación. Por muchos años, aquella fue conocida como la “lista negra" del Gafi.
No me queda duda que uno de los múltiples factores que llevó a la mudanza del nombre ha sido la corrección política, tan cara hoy no solo al lenguaje sino a la propia convivencia humana. Ya lucen algo distantes aquellos años en que, por ejemplo, un veterano periodista nacional se refirió al instrumento que hoy tiene a nuestro país de vuelta y media como la “lista chomba" del Gafi. Sí, tal y como lo lee aquí. En su momento, el propio autor de esa perla la señaló como un “lenguaje infernal”.
La ocasión, nada feliz, fue en un segmento que el periodista tenía a su cargo en el noticiero estelar de un nuevo canal de televisión local que para entonces se había instalado. Recuerdo que tomé prestada la frase, desagradable por decir lo menos, para titular un artículo de opinión en que reiteraba una preocupación que había manifestado, en varias oportunidades anteriores, y que tiene que ver con los sumos racistas que, con demasiada frecuencia, asoman en los medios masivos de comunicación. Insistía en mi escrito en que aquella es una práctica cuyo espacio social debemos ir reduciendo, con la esperanza de que algún día no haya cabida para tal despropósito.
Me viene a la memoria que desde el primer momento que tuve conocimiento de la denominación criolla que había recibido la lista que recoge a los países señalados por el Grupo de Análisis Financiero Internacional (Gafi), como aquellos que no colaboran suficientemente en la lucha internacional contra el lavado de dinero, me interrogué acerca de la o las razones que pudiesen haber animado la nomenclatura de “lista negra” para un documento de la naturaleza del citado. Durante mucho tiempo, funcionarios de gobierno, de nivel alto; directivos de los gremios de empresarios; personalidades de la esfera política; otros voceros de distintas expresiones de la sociedad civil; así como la gama más amplia de comunicadores sociales del país, habían venido repitiendo el extraño apelativo, probablemente, sin mayor reflexión sobre este. Supuse que el asunto venía por aquello del estereotipo de que las cosas malas son oscuras; negras, y, al fin y al cabo, la cuestión es que nuestro país estaba [ahora está de vuelta] incluido en un conjunto integrado por Estados contra los cuales el Gafi estaba próximo a tomar medidas no favorables.
Pero, particularmente, para nuestro periodista de "lenguaje infernal" no había bastado el nombre criollo que se le asignó, en aquel entonces, al conjunto de países no cooperantes con el Grupo de Acción Financiera Internacional. Le pareció que se debía volver a bautizar la lista, esta vez, con un adjetivo peyorativo que se utiliza contra los panameños y panameñas de tez negra (de ascendencia antillana), por lo general, no siempre, cuando existe el afán de denigrarlos. La lista chomba del Gafi.
Al ser inquirido, públicamente, sobre el término empleado, el periodista dijo que se trataba de juegos del lenguaje. Un colega suyo, en ánimo de asumir su defensa indicó, con extremada candidez, que emplear el término chombo es como decir fulo para referirse a los norteamericanos. ¿Será acaso lo mismo? Me luce que tienen determinaciones y contextos distintos. Igual ocurre con “Panamá Papers” vis a vis Mossak-Fonseca.
En todo caso, la corrección política se ha impuesto a nivel global, en este asunto de la denominación de la lista de los países no colaboradores [o poco colaboradores] con el Grupo de Análisis Financiero Internacional (Gafi). Afortunadamente, al menos en lo que corresponde a los “juegos del lenguaje”, se fueron aquellos días en que esa lista era negra. Y hoy, aun cuando es una situación en que ningún país quiera estar, el hecho que el “color” de la lista haya transitado hacia el gris, permite pensar que bien pudiera llegar el día en que todo lo malo no sea asociado a la negritud. Si ello ocurre, habremos avanzado más allá de la corrección política y, seguramente, viviremos en un mundo mejor.
Abogado