La Lotería Nacional
Últimamente se han presentado problemas en la Lotería Nacional de Beneficencia, entidad de larga data de existencia y que siempre ha gozado del respeto y confianza de la población. Las situaciones que hemos visto en la televisión y otros medios, han sido realmente bochornosos y poco apropiados de personas que trabajan para esa institución y que disminuye la confianza en la misma. Yo creo que los vendedores de chances y billetes merecen una mejor recompensa monetaria ya que la vida ha encarecido; también es cierto que la manera que utilizaron para sus protestas no era la adecuada; los gritos desenfrenados, las palabras que se dijeron y que no pueden recogerse y la actitud de algunas vendedoras deja mucho que desear y pierden el apoyo que la ciudadanía pudiera darles en sus luchas reivindicativas.
Nunca he sido asidua compradora de lotería, pero cada tanto me gustaba probar suerte. Sin embargo, no tengo por qué comprar chances casados, ni con otros ni con las rifas que muchas veces no pagan. La honestidad y la educación en ellos deben estar por encima de sus aspiraciones. Con el producto de sus ventas, la Lotería ayuda a miles de personas y organizaciones y no es justo que se aprovechen de la falta de inspección que ha habido para actuar inconvenientemente. Las amenazas que gritaron desaforadamente no llevan a ningún entendimiento porque, en el momento en que ellos se nieguen a vender los billetes para que la institución pierda dinero, también lo hacen ellos y uno de estos días pueden cambiarle el sistema de venta del producto para hacerlo con agencias y ellos pierden sus trabajos.
También ha habido un poco de falta de liderazgo e iniciativa de parte de las autoridades para arreglar el problema sin violencia y llegando a acuerdos positivos para ambas partes. La actitud del Director dejó algo que desear y faltó decisión en su actitud. Como no compro lotería, no sé si han continuado vendiendo casados; el escándalo ya pasó y todos nos olvidamos de lo sucedido. ¿Continuará ACODECO vigilando que los clientes no sean estafados o ya cambió la dirección de su atención? La ciudadanía nunca ha sabido ni sabrá el resultado del bochorno que protagonizaron algunos vendedores y los medios de comunicación se olvidaron del asunto, como sucede todo en Panamá.
El público quiere saber el final y si llegaron a acuerdos beneficiosos para las tres partes: el gobierno, los vendedores y los compradores. ¡Veremos!
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