La lucha contra la corrupción
La corrupción es un flagelo que hizo parte de la manera de conducir el Estado, con el advenimiento de las repúblicas surgidas al calor de los procesos de independencia en el siglo XIX, al punto que Simón Bolívar, en el caso del Perú, hizo promulgar un decreto firmado por él donde se penalizaba con la pena de muerte a los que se servían del control del gobierno, para enriquecerse. Recién fallecido el libertador, el parlamento derogó tal medida.
Importante señalar que fue en este contexto histórico cuando en nuestra región surgió una élite, entre ellos elementos de los sectores criollos y militares, que fueron los antecedentes que dieron origen a los grupos oligárquicos, terratenientes, ganaderos y comercial, los mismos que los casastenientes. Surgieron marcados por esa patología de servirse del Estado para hacer crecer sus patrimonios familiares.
Panamá no escapó a ese proceso. Grandes extensiones de tierras fueron adquiridas en la ciudad a precios irrisorios desde el poder político. El Estado republicano surgió marcado y mediatizado por la corrupción. Lectores se acuerdan cómo se destinaban miles de dólares en el presupuesto para construir escuelas, viviendas, carreteras y puentes que nunca se concretaron.
Grandes patrimonios oligárquicos tuvieron inicio en este periodo histórico. Esa ha sido una constante en el devenir político del país, controlar o dirigir el Estado para actividades ilícitas. Hoy las formas de hacer fortunas se mantienen. Son las mismas y con modalidades actualizadas a nuestros tiempos. Dirigen y controlan bufetes de abogados articulados a todos los gobiernos y crean bancos para todo tipo de prácticas ilícitas. Acaso ¿los denominados grupos cero no son una expresión de la realidad descrita? Claro que sí, la corrupción está ligada en lo fundamental a estos clanes de la oligarquía y el poder económico. Sobran los ejemplos.
Lo anterior es lo que me lleva a sostener que la lucha contra la corrupción tiene un alcance progresista, siempre que incluya en el marco de una agenda social popular y de una restauración y recomposición democrática de la República.
Abogado