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La marihuana y la ley federal


Británico Quesada (britanico.quesada@epasa.com) / PANAMA AMERICA

En las pasadas elecciones norteamericanas, los votantes de los estados de Colorado y Washington aprobaron fumar marihuana para “usos recreativos”.

Y como era de esperar el asunto cayó como un balde de agua fría para Colombia, que le reclamó a Estados Unidos replantear la lucha contra las drogas.

Mientras que Panamá ha dicho que seguirá su lucha contra este comercio ilegal.

¿Valen los esfuerzos de las naciones, si a los propios ciudadanos estadounidenses les encanta “trabarse” con marihuana?

Es necesario recalcar que bajo la ley federal de Estados Unidos fumar marihuana es ilegal en toda la nación.

California la usa para casos medicinales y aún así sigue el acoso de los federales a las clínicas donde las venden.

El mensaje de los votantes es claro: quieren legalizar el uso de las drogas, aunque sea en dosis mínimas.

Las drogas generan millonarias ganancias y aunque sea en dosis pequeñas que se vendan, quienes ganan son los narcotraficantes.

Los que culpan al gobierno norteamericano de la legalización de los estupefacientes se equivocan.

Ellos tienen un serio problema porque sus ciudadanos quieren legalizar la droga y el gobierno federal se niega a aceptarlo. ¿No es que acaso se debe respetar la voluntad del pueblo en las urnas?

Claro que sí, pero cuando se trata de asuntos de seguridad nacional no es lo que pidan los votantes, sino lo conveniente al país.

Panamá ha sido clave en la lucha contra ese negocio ilícito, ya que su cercanía a Colombia la convierte en paso forzado.

Panamá y Estados Unidos deben seguir la estrategia actual de cooperar, incautar, reprimir y encarcelar a los narcotraficantes.

No hay otra opción, aunque los ciudadanos quieran “trabarse”, son los gobiernos los que deben decidir en asuntos delicados.

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Lunes 17 de agosto de 2026