La multipolaridad y la economía

Por: Redacción 30/08/2017

Un reciente informe del Research Institute del Credit Suisse, publicado a principios de este año bajo el título de "Getting over Globalization", contiene una serie de interesantes análisis sobre las perspectivas de la economía mundial. Estos, por su contenido, resultan de interés para pensar en términos de la política económica que Panamá debe seguir hacia futuro.

Un primer elemento de interés de este documento se refiere a que el mismo argumenta, utilizando indicadores cuantitativos construidos para este fin, que el proceso de globalización, definido como la "creciente interdependencia entre las economías, mercados, naciones y culturas", es un fenómeno que tenderá a revertirse, dando lugar a una nueva estructura de relaciones internacionales. Entre los hechos que se argumentan en el documento comentado, está el conocido retroceso en los ritmos de crecimiento del comercio internacional, hecho que es atribuido a tres elementos: los cambios en la estructura económica de China, la cual estaría menos guiada hacia los bienes de inversión, que son más densos en importaciones, los cambios tecnológicos que han permitido la relocalización de algunas industrias hacia los países más desarrollados de grandes mercados (nearshoring); y la aparición de bienes que son menos intensivos en capital". A esto se agrega la débil demanda proveniente de la Eurozona.

Esto último, junto a las menores tasas de crecimientos observadas y previstos para la producción mundial, dará lugar a una competencia cada vez más dura, abierta y acrecentada por los espacios existentes entre los diversos países y empresas multinacionales que operan a nivel global. Se trata, según los autores del informe bajo análisis, del tipo de competencia que los economistas califican de "beggar-thy-neighbor", esto es la presencia de políticas ejercidas por los países que intentan resolver sus propios problemas trasladándose a otros países.

Si bien el Research Institute del Credit Suisse reconoce que un posible escenario es el colapso de la globalización, así como una situación de estancamiento secular a nivel del mercado mundial, con lo que se repetirían los fenómenos del periodo previo a la Primera Guerra Mundial, los mismos apuntan hacia un escenario distinto. Este, que ya se estaría conformando, significaría el fin de la unipolaridad centrada en los Estados Unidos. Esta sería reemplazada por una estructura multipolar a nivel internacional, con tres polos básicos: El polo norteamericano, hegemonizado por Estados Unidos, el polo europeo y el polo de Asia, encabezado por China.

Lo importante desde el punto de vista de Panamá es tomar en serio la probabilidad de que este escenario se concrete. De hecho las tendencias objetivas observadas en los últimos años apuntan claramente hacia la multipolaridad. Esto hace obligatorio reflexionar sobre cuál sería la mejor estrategia económica y diplomática para nuestro país en la medida que este fenómeno se desarrolle.

Es obvio que la multipolaridad mal aprovechada llevaría a que el país se convierta en el satélite inerte del Hegemón tradicional de la región. Bien utilizada no solo habría un espacio más amplio para desarrollar el país; también permitiría un mayor nivel de autonomía nacional en la definición de nuestro estilo de desarrollo económico y social.

Economista

Edición Impresa

Martes 14 de julio de 2026