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La naturaleza de las concepciones sanitarias existentes en Panamá


A la luz de los acontecimientos de la KPC, del dengue, del deterioro de la infraestructura física y tecnológica, los problemas de dotación de agua potable, del sistemas de excretas, de la recolección de la basura, el espectro de la muerte se extiende sobre loa panameños más humildes, en plena indiferencia del gobierno nacional; en razón de ello cabe reflexionar acerca de los objetivos y estrategias del Sistema de Salud (CSS y MINSA). En este escenario, en el ámbito nacional existen tres corrientes de pensamiento que responden a concepciones sanitarias diferentes. La primera que denominaremos “Sanitarista” (que la comparto) privilegia la promoción de la salud, la prevención, sin menoscabo de la curación y rehabilitación; tiene como objetivo fundamental desarrollar un sistema de salud a partir de los factores determinantes de la salud ( lucha contra la pobreza, mejorar la distribución de la riqueza, las condiciones de vida, mejoras condiciones y medio ambiente de trabajo, la participación social) y su sueño es la reducción significativa ( por debajo de los objetivos del milenio), de las tasas de mortalidad infantil , maternal , mortalidad general, reducir la mortalidad prematura que afecta a más del 50 % de la población, el desarrollo de instalaciones de salud (centros de salud , policlínicas, hospitales ) para seres humanos (y no para pobres) en todos los corregimientos, distritos y regiones del país; garantizar una atención médica continua, oportuna y accesible, la distribución gratuita de los medicamentos (sin gasto del bolsillo), el pleno acceso de la población a las tecnologías apropiadas y de punta, control de vectores,de roedores, libre de enfermedades infecciosas ( típicas de los países subdesarrollados), el acceso de toda la población al agua potable, a un sistema de excretas adecuado, sin contaminación ambiental (basuras, minas , otros). La segunda que denominaremos “Elitista”, privilegia la curación sobre la prevención, los hospitales sobre el resto de instalaciones de salud, su objetivo es el hospital centrismo, es decir desarrollar una red de hospitales como eje de salud y atención médica (bajo el engañoso eufemismo de la docencia universitaria) y su “sueño compartido es tener un fabuloso centro conjunto de salud y conocimiento a mediano plazo”. No le interesa la salud de los panameños (en particular los pobres) sino satisfacer sus necesidades de protagonismo bajo la supuesta investigación técnico-científico, para el desarrollo de una medicina elitista sustentada, en una filosofía positivista de la medicina basada en la evidencia, como base para los negocios y acumulación de capital, bajo el ropaje de la docencia e investigación médica. La tercera concepción que denominamos “mercantilista” es la de los médicos empresarios, privilegia la práctica médica privada sobre la pública su objetivo es la privatización del sistema de salud y su sueño es el desarrollo pleno de un sistema de relaciones mercantiles que conduzca a la apropiación de capital, basado en la explotación de la fuerza trabajo sanitaria y en los negocios en el terreno de la tecnología e insumos sanitarios.

He allí mi estimado lector el dilema del sistema público de salud o profundiza la corriente sanitarista o se deja engañar por la corriente elitista o se entrega a la corriente mercantilista. Entre la segunda concepción es uno de los caminos hacia la visión mercantil de la salud.

Doctor.