default

La ONU y sus múltiples decepciones


Melitza E. Solano C. (melitza.solano@epasa.com) / Periodista

Esta semana más de 120 mandatarios, primer ministros y monarcas se reunirán en la 67 Asamblea General de las Naciones Unidas.

En esta oportunidad, para corroborar una vez más que no avanzan en sus tareas pendientes, como el tema palestino, que hace un año solicitó formalmente un asiento en tan importante foro y aún espera respuesta.

A ello hay que sumarle la crisis en Siria que no se ha resuelto, lo que deja una clara evidencia de que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, ya no tiene peso y mucho menos toma las decisiones a tiempo que minimicen los enfrentamientos entre los grupos en conflicto (llámese los aliados de Bachar al Asad o los opositores).

Lo único claro en este conflicto es que los civiles son los más perjudicados con las ansias de poder.

Aparte de ello, esta guerra le está provocando un dolor de cabeza muy grande a los países vecinos de Siria, que le han abierto la puerta a miles de personas que huyen de la masacre que hay en su territorio, en busca de paz.

Fuera del tema de Siria, también hay que tomar nota de los últimos acontecimientos en el mundo musulmán, que protesta por una cinta que insulta al profeta Mahoma y que ha costado mucho dolor y sangre.

Los países miembros de la ONU y sus diversos estamentos hacen promesas que a lo largo del año se hacen muy difíciles de cumplir por la falta de voluntad.

Además, el organismo internacional pasa momentos duros en materia de presupuesto, lo que le ha impedido ofrecer soluciones en el renglón de la pobreza, como era su costumbre.

La intolerancia de Irán en el tema nuclear probablemente esté presente nuevamente en esta reunión y como siempre, la discusión será estéril.

Esperamos que esta reunión 67 vaya más allá de los discursos, las promesas y evaluaciones de los gobiernos.

Edición Impresa

Martes 18 de agosto de 2026