La papa caliente de la CSS
Hablar de una “bacteria nosocomial” puede ser arriesgado en medio de una crisis como la que vive el Complejo Hospitalario de la CSS.
Las bacterias nosocomiales son habituales en todos los hospitales del mundo, pero en muchos años ese tema no se había abordado como ahora en Panamá.
Muchas personas ni siquiera se atreven a pisar el Complejo, los pasillos no están saturados y muchos pacientes ni quieren acudir a sus citas. Los asegurados desconfían de la CSS, y está claro que todavía no se olvidan de las muertes que dejó el envenenamiento masivo por dietilenglicol.
Hay que ser objetivos. Son situaciones diferentes que ocurrieron
en distintas administraciones pero en una misma entidad.
La defensa de los médicos y especialistas de la CSS se ha enfocado en demostrar que adoptaron los controles necesarios en el momento adecuado, siguiendo los protocolos recomendados.
Sin embargo, como explicarle a los usuarios del sistema que a pesar que se tomaron correctivos en diciembre de 2010, siguieron muriendo personas. Incluso en la estadística oficial aparecen los picos más altos de casos confirmados en mayo y junio de 2011.
Los medios tienen el principio elemental de informar, por lo que es injusto responsabilizar a los periodistas por el pánico que existe.
La información sobre las bacteria nosocomiales se manejaba en estricta confidencialidad y los reportes diarios eran analizados por un Comité especial. En esta ocasión los casos se filtraron a los medios y se desató el caos.
La CSS debe aceptar que la crisis los volvió a sorprender y que su estructura de comunicación es deficiente. No es el momento de matizar las muertes, solo queda evitar que mueran más personas.