La peligrosa energía nuclear
La mayoría de las veces los medios de comunicación informan sobre la radioactividad únicamente cuando se produce algún escape radioactivo. Titulares que suelen olvidarse rápidamente a pesar de que el material radioactivo tiene una vida muy larga. Marie Curie, la investigadora que junto a su marido, descubrió ciertos elementos radioactivos como el Radio y Polonio con los que experimentó durante años, murió por los efectos de la radioactividad, lo que indica que desde hace mucho se sabe que hay efectos tardíos como enfermedades tumorales, leucemia o esterilidad.
En la Tierra existen muchos elementos químicos naturales, que contienen elementos inestables y que al desintegrarse emanan radioactividad, la misma que es en mayor o menor medida perjudicial para la salud. Lo que significa que las sustancias radioactivas en realidad son elementos naturales que se hallan en la Tierra aunque pueden ser perniciosas.
¿Tiene acaso la humanidad afán de autodestrucción? Parece ser que sí. Con respecto a la energía nuclear podemos decir que en 1954 se creó la primera central nuclear en Rusia y en 1956 en Gran Bretaña y hasta nuestros días existen 210 centrales nucleares que generan 8300 toneladas de basura radioactiva. Ala generación venidera le vamos a dejar 290,000 toneladas radioactivas sin un cementerio definitivo donde almacenarlas. En 1967 y a 700 Km. de España se sumergieron 130,000 barriles de una radioactividad de 35 Peta Becquerel. En ese caso Gran Bretaña, Suiza y Bélgica fueron los que más material radioactivo sumergieron. Hoy hay estudios que indican que en esa zona hay una gran radioactividad puesto que los barriles se pudren. Algo similar está sucediendo en el Ártico y también en Noruega donde se almacena la basura nuclear al aire libre, siendo este el mayor vertedero nuclear del mundo.
A pesar de ello la energía nuclear se ensalza como una forma de energía limpia, lo que no deja de ser un argumento absurdo.
Maximiliano Corradi
Colaborador
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