La personalidad de Ricardo Martinelli
Me cuentan que un distinguido periodista independiente y excelente escritor, le dijo, palabras más, palabras menos, que él consideraba que el país conocía la personalidad muy particular del Presidente y así lo había aceptado, pero era inaceptable que colaboradores de él quieran ser otros Ricardo Martinelli. Mucha razón tiene quien analizó la posición del Señor Presidente y sus inmediatos asesores. Martinelli es un hombre impaciente, informal, muy auténtico y sincero al decir siempre lo que piensa sin cálculo de las implicaciones que puedan ocasionar sus palabras. Martinelli, por formación, es una persona que quiere hacer las cosas sin pérdida de tiempo. Para él, pienso, que la burocracia estatal es un freno a lo cual él no está acostumbrado. En términos generales desea actuar en forma positiva frente a los problemas nacionales y el tiempo para mejorar las cosas es su enemigo. El pueblo, en su triunfo electoral y en sus gestiones iniciales de gobierno, aceptó a Martinelli tal cual es. Es decir la mayoría de la gente aprobó su particular personalidad del Mandatario. Su problema consiste en la forma en que las cosas se vienen haciendo. Le hace falta, en su entorno, personas que tengan criterios políticos. El, a pesar de que ha sido un político exitoso en la formación de un partido y en el amplio triunfo electoral del pasado mayo, no ha logrado, hasta la fecha, combinar su acción con la política de hacer las cosas. Es decir su propósito en la gran mayoría de los casos es positivo; pero no así la manera en que para llevarles a cabo como se ha hecho en alguna ocasión. Por el bien del país y del suyo propio se hace urgente la necesidad de que el Señor Presidente cuente con un equipo de asesores que vean los asuntos que él se propone llevar a cabo con un criterio más político.
Es oportuno que el Mandatario analice a fondo la deficiente información que se presenta a los medios de comunicación. También debe el Señor Presidente tratar directamente de mejorar su relación con los presentadores de las televisiones y radiocomentaristas de la mañana. Por cada entrevistado que defiende las acciones del gobierno hay 3 o 4 que las adversan. ¿Se trata de la falta de objetividad de los medios o más bien es la carencia de funcionarios que defienda las acciones del gobierno?
