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La población pide comida barata


Comida barata para el pueblo. Así como dice el eslogan espera la gran mayoría de la población que esas palabras se conviertan en realidad en beneficio de todos los ciudadanos que cada vez ven que su dinero les alcanza para adquirir menos productos.

Tanto el actual Gobierno como el anterior, entre unas de sus promesas de campaña contemplaron bajar el costo de la vida, pero esto todavía no ha sido posible; mientras tanto, los consumidores ven como su dinero, que con tanto esfuerzo se ganan, no alcanza ni para comprar los principales productos de la canasta básica de alimentos, la cual está valorada en 300 dólares.

Al ritmo que crece el país y con ello la inflación, todo indica que esa cifra de 300 dólares irá en aumento en detrimento de las personas que tienen un menor poder adquisitivo.

Las ferias libres han sido un paliativo que han empleado tanto la pasada administración gubernamental como la presente, pero sin que ello signifique que la mayor parte de los panameños puedan obtener alimentos a un bajo costo, debido a que la cantidad es limitada.

La desesperación de la población es evidente, a tal nivel que cada vez que se efectúan las conocidas “Jumboferias”, las filas son enormes, sin importar los inclemente rayos del sol, o que esperar horas para solo obtener unos cuantos productos.

Aunque este tipo de eventos ayudan a algunos, el actual Gobierno tiene que enfocarse a buscar una solución que llegue a todos, porque el tiempo transcurre y los precios cada día están más altos.

La Cadena de Frío es uno de los mecanismos que se maneja como una opción para abaratar los costos de los alimentos, con la opción de construir unos 10 mercados a nivel nacional, pero hay que tener presente qué cantidad de personas acuden a los mercados públicos a adquirir los productos, ya que la gran mayoría o compra en el “chinito” cerca a su casa o en un supermercado, donde los precios cada día son más altos.