default

La primera reunión de presidentes de América

Por: Redacción 06/04/2015

El próximo viernes, 10 de abril, se inaugura en esta capital, la VII Cumbre de las Américas. Con motivo de tan importante acontecimiento continental, quiero tributar el homenaje de mi recuerdo a la dilecta memoria de don Ricardo Manuel Arias Espinosa, presidente de la República (1955-1956), a quien correspondió el alto honor de convocar la Primera Reunión de Presidentes de América, la cual se celebró en Panamá en julio de 1956.

En un sentido discurso patriótico, el excelentísimo señor presidente, Ricardo M. Arias, dirigido a la Nación a través de una red nacional de emisoras, el 17 de julio de 1956, con motivo de la próxima reunión de los jefes de Estado de América, señaló entre otras cosas: “A partir de mañana, la nación panameña será el teatro de acontecimientos históricos que dejarán huellas imborrables en los anales de América. La Organización de los Estados Americanos conmemorará el aniversario del Congreso de Panamá de 1826 convocado por el Libertador Simón Bolívar, y los jefes de los Estados Americanos, para dar mayor realce a este hecho celebrarán una reunión sin precedentes en nuestra capital”.

“Una vez más se reafirma la importancia geográfica y estratégica de nuestro país en el concierto de las naciones, y una vez más cobran mérito las palabras de Bolívar de que “si el mundo hubiera de elegir su capital, el istmo de Panamá sería señalado para este augusto destino, colocado como está en el centro del globo, viendo por una parte el Asia, y por otra el África y la Europa”.

NUESTROS PUEBLOS SE HAN VENIDO ACERCANDO CADA VEZ MÁS ENTRE SÍ Y SUS RELACIONES MUTUAS SE HAN HECHO MÁS INTENSAS AL PUNTO DE QUE NO ESTARÁ MUY LEJANO EL DÍA EN QUE SE REALICE EL IDEAL DEL LIBERTADOR DE QUE “UNA SOLO DEBE SER LA PATRIA DE TODOS LOS AMERICANOS”.

“Hace ciento treinta años que, en los términos del propio Libertador, se fijó aquí, en tierra nuestra, una época inmortal en la historia de América; y no es menos cierto hoy como ayer, que, como él agregó proféticamente, “cuando después de transcurridos cien siglos, la posteridad busque el origen de nuestro derecho público y el recuerdo de los pactos que consolidaron el destino de América, registrarán con respecto a los protocolos del Istmo”, porque es allí en donde se encuentra “el plan de las primeras alianzas que fijaron las pautas para las relaciones de los pueblos americanos con los demás pueblos del mundo”.

“Desde que tales palabras de visión profunda fueron pronunciadas, pareciera que el tiempo hubiera acelerado su marcha y han sido tantos y tan variados los acontecimientos históricos que se han sucedido en nuestra América que su historia ha adquirido un dramatismo profundo. Nuestros pueblos se han venido acercando cada vez más entre sí y sus relaciones mutuas se han hecho más intensas al punto de que no estará muy lejano el día en que se realice el ideal del Libertador de que “una solo debe ser la patria de todos los americanos”.

En otra parte de su discurso, señalaba el presidente Arias: “Los actos que habrán de realizarse no tienen por finalidad el honrar en el país a un grupo determinado, ni a un partido político, ni siquiera al Gobierno que presido. Es la nación panameña entera, es la Patria en cuyos altares todos ofrendamos, es a esta tierra ístmica abrillantada por los resplandores de la gloria que nos han legado nuestros antepasados; es a esto, y solamente a esto, a lo que se va a honrar al venir aquí, a nuestro suelo, en gesto de amistad y de buen entendimiento, los gobernantes y los embajadores de todos los pueblos hermanos del continente”.

“En tan singularísimas circunstancias, frente a un hecho de tanta resonancia, es casi superfluo hacer hincapié sobre la grave responsabilidad que pesa sobre nosotros. La Patria, en vísperas de recibir la visita de los representantes de América, espera mucho de todos sus hijos. Ella nos hace un llamado sin distingos, para que nos mantengamos a la altura que exige el deber, y para que honrándola a ella con nuestra actitud, nos honremos también nosotros mismos. La nobleza y la altivez legendarias de los corazones panameños habrán de mostrar sus altos quilates en esta hora de prueba”.

En esos términos se dirigía el presidente Arias a su pueblo horas antes de inaugurarse la Primera Cumbre de las Américas.

 

Edición Impresa

Viernes 31 de julio de 2026

Más leídas