La publicidad, política, costos y sus efectos
Por lo visto en la política, la publicidad ocupa un papel importante y muy caro, y se necesita mucho dinero, aunque no sea el tema más importante. El problema de la campaña sucia, sobre todo, ocurre predominantemente en la publicidad. No sé cuán aventurado sea el expresarse así, pero es un hecho como ha ocurrido recientemente que una cuña publicitaria en la que se escoge a un miembro de la etnia negra y al mismo tiempo no vidente para criticar a la oposición de no “ver” las obras magníficas que ha llevado a cabo el actual gobierno como diciéndole: hace falta estar ciego para no apreciar cualitativa y cuantitativamente lo que ha hecho este gobierno.
PARA MUCHOS, LA POLÍTICA ES ASEGURAR LA PAILA POR OTROS CINCO AÑOS; Y PARA OTROS, CONSEGUIR ESA POSIBILIDAD. Y PIENSA UNO, ¡POR DÓNDE VENDRÁ LA SOLUCIÓN?, Y LA SOLUCIÓN SOMOS NOSOTROS MISMOS.
Yo creo que las obras que se han llevado a cabo son numerosas, costosas, y algunas no de urgencia inmediata. Bien por haber cumplido con ese propósito, la pregunta que flota es si eran de urgencia inmediata o más bien era el afán faraónico de todo gobierno de que antes de irse deben dejar obras monumentales. Pero estoy en desacuerdo con la cuña que, aunque he oído que es un plagio de otra de otro país, no deja de estar bien hecha, pero no deja de ser ofensiva. ¿Por qué un negro, por qué un no vidente? Se han hecho comentarios sobre el valor de esa cuña de si es o no el principio de campaña sucia que se está tratando de evitar can el pacto ético electoral, campaña sucia que por otro lado pareciera que hay unas ganas de comenzarla sabiendo que no vamos a ningún lado provechoso para el país si la comenzamos. Ambos contendores de la lucha por el poder ponen sus reclamos a los dirigentes y participantes en el pacto ético electoral como si fuera un tribunal que a su vez las refiere a la fiscalía electoral y todavía no se sabe qué sucederá al fin, pues es difícil evitar la parcialidad, ya que todos estamos muy politizados visceralmente. Para muchos, la política es asegurar la paila por otros cinco años; y para otros, conseguir esa posibilidad. Y piensa uno, ¿por dónde vendrá la solución?, y la solución somos nosotros mismos que quisiéramos aprender otra manera de hacer política sin hacer falsas promesas ni ganar adeptos insultando al adversario, y aunque siempre animaremos a los que sueñan con otro estilo de hacer política refiriéndolos al capítulo sexto de la Segunda Carta a los Corintios en la que Pablo, el Apóstol por antonomasia, dice: “Ahora es el momento oportuno. Ahora es el día de la salvación y enumera sus pruebas. En nada damos mal ejemplo a nadie para que nuestro trabajo no caiga en descrédito. Al contrario, en todo damos muestras de que somos siervos de Dios, soportando con mucha paciencia los sufrimientos, las necesidades, las dificultades, los azotes, las prisiones, los alborotos, el trabajo duro, los desvelos y el hambre. También lo demostramos por nuestra pureza de vida, por nuestro conocimiento de la verdad, por nuestra paciencia y tolerancia y bondad, por la presencia del Espíritu Santo en nosotros, por nuestro amor sincero, por nuestro mensaje de verdad y por el poder de Dios en nosotros. Usamos las armas de la rectitud tanto para el ataque como para la defensa. Unas veces se nos honra, y otras veces se nos ofende, unas veces se habla bien de nosotros y otras veces se habla mal. Nos tratan como a mentirosos, a pesar de que decimos la verdad. Nos tratan como a desconocidos, a pesar de que somos bien conocidos. Estamos medio muertos, pero seguimos viviendo; nos castigan, pero no nos mudan. Parecemos tristes, pero estamos siempre contentos; parecemos pobres, pero enriquecemos a tantos; parece que no tenemos nada, pero lo tenemos todo” hasta el pasaje del capítulo sexto de la segunda Carta a los Corintios. Por supuesto, que era San Pablo el que hablaba de sí mismo, pero hablaba de lo que vivía en la obra de la evangelización. Tuvo que sufrir mucho, pero asimismo dejó mucho. Y en otro pasaje hace afirmaciones que lo dejan a uno desconcertado y en un momento llega a decir que vivió entre “falsos hermanos”, quiere decir que hasta entre los que nos llamamos hermanos existe la falsedad y más en este mundo político tradicional; si somos miembros de la misma causa, seamos veraces y no falsos hermanos.
Que ojalá el Señor nos lo conceda.