default

La rebelión de Atlas: principios del Objetivismo


De acuerdo al Círculo de Lectores y la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos, esta obra es la segunda más importante después de la Biblia, que se ha escrito en la historia de la civilización occidental. Fue escrita por Ayn Rand (1905-1982), una rusa nacionalizada norteamericana en la década de los años 40, en el siglo 20.

En esta obra bosquejó los principios de su escuela filosófica, el Objetivismo, o como ella le gustaba denominarla familiarmente: una filosofía para vivir en la tierra. El objetivismo, según el primer artículo de Ann Rynd publicado en Los Ángeles Times el 17 de junio de 1962, puede definirse vinculando las ideas fuerza de las cinco ramas de la filosofía. La realidad existe como un absoluto objetivo; los hechos son los hechos, independientemente de los sentimientos, esperanzas o temores de los seres humanos. La razón es el único medio por el cual las personas perciben la realidad, su única fuente de conocimiento, su única guía para actuar y su medio básico de supervivencia. El ser humano es un fin en sí mismo, no el medio para los fines de otros. Debe existir por su propio esfuerzo, sin sacrificarse por otros ni sacrificar a otros para sí mismo. La búsqueda de su propio interés racional y de su propia felicidad es el más alto propósito moral de su vida. Por último, el sistema político y económico ideal es el capitalismo “laissez faire”. Para ella, es un sistema donde los hombres tratan unos con otros, no como víctimas y ejecutores, no como amos y esclavos, sino como comerciantes, por medio del intercambio libre y voluntario, para el mutuo beneficio. Es un sistema donde nadie puede obtener ningún valor de otros recurriendo a la fuerza física. El Gobierno actúa solo como un policía que protege los derechos humanos. En un sistema capitalista total como este que se preconiza, debería existir una separación completa entre el Estado y la Economía, del mismo modo y por las mismas razones que debe haber una separación entre el Estado y la Iglesia.

En el terreno de la Ética, Ann Rynd defendió el interés propio, como el motor virtuoso de las acciones del hombre en procura de su propio bienestar.

El concepto básico de la política objetivista es el capitalismo, en el que toda propiedad es privada. Para ella no existe fundamentación filosófica o ética posible para sustentar los derechos colectivos, la propiedad pública, los impuestos, las economías mixtas o las políticas de bienestar social. Sus ideas coinciden con la doctrina liberal clásica, pero la autora es más ortodoxa que John Locke. Ahora entiendo mejor a los 4 últimos presidentes de nuestro país, solo que deberían revisar de nuevo el Objetivismo, que también expresa que el poder no crea la soberbia, solo la hace florecer.

Doctor.