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La reconciliación


Cuando la popularidad comienza a decaer y los golpes mediáticos merman las fuerzas políticas, entonces es el momento de salir a las calles y buscar una reconciliación con el pueblo.

Por lo menos así se percibe. Los exaliados oficialistas, Cambio Democrático y el Partido Panameñista, intentaban ayer mejorar su imagen ante los ciudadanos.

En las últimas semanas, ambos colectivos han sido los protagonistas de una intensa disputa en la que han sobrado los insultos, acusaciones y recriminaciones políticas. El matrimonio que sostuvieron por más de dos años se quebró y las figuras que lideran ambos colectivos salieron afectadas.

A pesar de que los casos de dengue, sobre todo dengue hemorrágico, han cobrado la vida de varias personas en los últimos meses, hasta ahora se activa un operativo gubernamental contra los criaderos de mosquito.

El operativo no es malo, por el contrario, debería ser constante. Que los funcionarios públicos, incluyendo a los de alto rango, salgan a las calles a recoger basura y minimizar los efectos de este problema sanitario, no es negativo. Lo cuestionable es que se realice en medio de una crisis gubernamental, en la que las encuestas castigan al Gobierno.

Por otro lado, los líderes del panameñismo están empeñados en hacer campaña política con miras a las elecciones del 2014. Sus discursos ahora son contra aquellos que hace algunas semanas eran sus aliados en Gobierno. Muchos de los programas y proyectos que se ejecutan en la actualidad fueron elaborados y gestionados por panameñistas.

Los partidos políticos deben reivindicarse ante los electores. La mejor manera de hacerlo es trabajando en serio, dejando a un lado los intereses partidistas.