La reelección de Barack Obama
El obstáculo mayor para su nuevo periodo presidencial será la Cámara de Representantes, donde requiere el primer debate de todos los asuntos económicos, su problemática principal.
Uno de los factores más importantes que le dio la victoria fue el voto latino, su aporte reciente fue la Ley Drealy, beneficiando a los jóvenes menores de 30 años, para continuar sus estudios y alcanzar la residencia, este ha sido un precedente, sin contar con el Congreso, para continuar con la reforma migratoria.
Según estadísticas, la fuerza laboral alcanza 155 millones de personas, de ellas, 12 millones están desempleadas. Obama intenta la solución. Con este objetivo pretende animar a las empresas a trasladar su producción de vuelta a USA, a través de medidas fiscales que beneficien a las multinacionales norteamericanas. Duplicar las exportaciones, reducir la mitad de las importaciones energéticas en los próximos ocho años, a través del desarrollo de otros recursos, gas, petróleo, energía renovable.
El déficit del país de 4 billones de dólares pretende superarlo a lo largo de la próxima década, con el recorte de gastos, subir los impuestos a la renta más alta (regla Buffett) elevando los mismos en un 30% cuando alcancen sus beneficios en un millón de dólares. Reducir la planilla oficial en un 10%. Alinear los salarios en los sectores público y privado.
Ahorrar $850,000 billones con la terminación de las guerras en Irak y Afganistán.
Estas son las nuevas promesas para su último periodo presidencial. Ojalá dé muestras fehacientes de este propósito, por mientras, América Latina continúa avanzando en sus nuevas alianzas, en defensa de su soberanía y sus proyecciones económicas sin tutela.
Jorge Puente Blanco
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Arquitecto y periodista.