La Roja de todos
En las últimas horas, solo se habla de fútbol. Todos los panameños, sin importar su condición social o política, están pintados de rojo con la selección de Panamá.
El fútbol despierta pasiones y saca de la rutina a los panameños que apuestan con fuerza a la Hexagonal.
A pesar de la guerra mediática que ha desencadenado el partido entre Panamá y Honduras, que se juega esta noche en el Rommel Fernández, es muy claro que el deporte une a los panameños.
Solo hay que salir a las calles, encender el televisor o revisar los diarios para saber que el fútbol está presente.
En las emisoras de radio no se habla de otra cosa que no sea de la selección, y en los barrios se han organizado los fanáticos para ir al estadio.
Desde hace una semana todos los boletos se vendieron, y el Rommel Fernández será una caldera para los hondureños. Panamá nunca ha podido estar en un mundial de fútbol, pero los resultados que ha obtenido en este proceso eliminatorio lo colocan entre los favoritos.
Antes era muy extraño que futbolistas panameños militaran en clubes extranjeros, sin embargo, más de 12 jugadores que militan en la selección son profesionales en clubes de Sudamérica, Europa, México y Centroamérica.
El nivel de fútbol no es el mismo que hace diez años, y la fanaticada también ha evolucionado.
Esta selección despierta en la población el orgullo de ser panameño y panameña.
Esta noche, Panamá puede sellar su pase a la siguiente fase rumbo al Mundial de Brasil, lo que sería un gran logro para el país.
Es un viernes diferente, en el que solo se habla de Panamá y sus jugadores que saltarán a la cancha a sudar la camiseta por el orgullo de tres millones de habitantes.