La ruleta rusa del silencio
El silencio es un arma de doble filo. A veces es mejor conservar la calma no emitir comentarios y dejar que aparezca otra noticia que robe los titulares de los medios de comunicación.
Pero cuando la artillería pesada enfila los cañones y revuelve la opinión pública con acusaciones( sin importar si son ciertas o falsas) hay que dar explicaciones por obligación.
Los tiempos de reacción son claves en la comunicación. En ocasiones es muy complicado tratar de refutar serias acusaciones ocho días después de estar en medio del fuego cruzado.
Los asesores en comunicación del gobierno tendrán su estrategia para manejar esta clase de crisis que golpean con rudeza la gestión del presidente Ricardo Martinelli.
Lo cierto es que hasta el momento han perdido mucho terreno.
La decisión del presidente Martinelli de pedirle a sus ministros y directores que salgan a dar la cara y respondan a cada una de las acusaciones es saludable, pero debió tomarse hace una semana.
Los escándalos en Migración, por el otorgamiento de visas a chinos y los casos de tráfico de personas, debieron ser una prioridad desde el primer día.
Al igual que la polémica donación que realizó Ernesto Chong Coronado a la campaña de Cambio Democrático a través de un préstamo que solicitó Enrique Ho Fernández.
Sin mencionar otros casos donde el gobierno ha estado en el centro de la tormenta.
Por los vientos que soplan todo parece indicar que el plan es combatir este incendio con más fuego.
Los funcionarios que debieron hablar hace días atrás ahora intentan justificar su silencio, incluso piden que no se hable más de los casos para garantizar la estabilidad del país. Mientras algunos políticos opositores tuvieron un banquete y comieron hasta más no poder.
En ocasiones el silencio se convierte en una ruleta rusa.
