La salida de Hoyos
La renuncia del ex magistrado de la Corte Suprema de Justicia, Arturo Hoyos, de la Comisión Especial de Consultas de las Reformas Constitucionales, lo menos que produce es suspicacia.
Hoyos renunció en la primera reunión de trabajo de la comisión de notables, argumentando, precisamente, “exceso de trabajo”.
Panamá América filtró la noticia sobre la renuncia y al tratar de conocer mayores detalles, lo más que obtuvo fue una escueta confirmación del también miembro de la Comisión, el ex magistrado de la Corte, Edgardo Molino Mola.
La Comisión Especial comienza mal su labor si no sale a brindarle al país una explicación más creíble del porqué Hoyos renunció, precisamente a pocas horas de empezar su gestión.
La versión del “exceso de trabajo” no satisface a nadie, porque Hoyos es una persona honorable y seria que no hubiera aceptado tan importante designación si no estuviera seguro de que podría cumplir a cabalidad.
Su dimisión se produjo en la misma sesión en la que la Comisión informó al país el contenido de la propuesta de reformas que entregó el Ejecutivo para su discusión y que incluye la reducción de 10 a 5 años del período para que los presidentes de la República opten por la reelección.
El éxito de esta Comisión radicará, en gran medida, en la transparencia que muestre de cara al país sobre lo que ocurre y se discute en su interior.
Y mientras esto ocurre a lo interno del grupo de notables, representantes de la sociedad civil lanzaron sus primeras críticas en torno a la propuesta del Ejecutivo, por considerar que no cambia sustancialmente el método de elección de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia.
Los notables tienen por delante una difícil tarea: demostrarle al país su independencia para modificar las propuestas oficiales, si consideran que no son apropiadas, y tratar de conciliarlas con las de otros sectores.
El tiempo dirá. Por lo pronto, la comisión de notables le debe a la sociedad panameña una explicación seria sobre la salida sorpresiva del ex magistrado Hoyos.
