La seguridad alimentaria, un tema pendiente en Panamá
De acuerdo a registros de la FAO, durante el período 2006 – 2008 el 15% de nuestra población, cerca de medio millón de personas, se encontraba en situación de subalimentación. Teniendo en cuenta que entre las causas más graves de la inseguridad alimentaria se encuentra la carencia de ingresos, que limita la capacidad de adquirir bienes básicos, se puede concluir que en nuestro país existen fuerzas que tienden a agravar el problema. Esto se evidencia al observarse los altos niveles inflacionarios mostrados recientemente en el país.
De acuerdo a datos del INEC, entre diciembre de 2009 y mayo de 2012 el costo de los alimentos se elevó para el consumidor urbano en 18.1%. Este mismo organismo reportó que para el mismo período las comidas fuera del hogar, que son importantes para quienes trabajan lejos de sus hogares, vieron incrementar sus precios en 24.8%. El MEF, por su parte, reportó que en el período analizado el costo de la canasta básica alimenticia se incrementó en 17.6%, confirmando la tendencia observada en las estadísticas del INEC.
En el último año los precios de los alimentos han venido mostrando una inercia de crecimiento que se diferencia de las tendencias internacionales.
Mientras que el índice de los precios de los alimentos de la FAO se redujo en 12.9% entre junio de 2011 y junio de 2012, en Panamá el costo de la canasta básica alimenticia del MEF se incrementó en 6.7%. Se trata de un fenómeno que visibiliza la especulación sistemática que realizan los oligopolios que operan en el ámbito de la comercialización de los alimentos, así como la falta de voluntad política del actual Gobierno de detenerla.
En relación a las perspectivas se debe agregar el peligro que en términos del incremento del costo de vida conlleva la fuerte sequía observada en el área del medio oeste de los Estados Unidos.
Se trata de una situación que ha llevado a que el 48% de la producción de maíz y el 37% de la de soya de ese país norteamericase consideren este año como “pobre o muy pobre”.
Por sus repercusiones se trata de un fenómeno que puede llevar a una repetición de las desastrosas alzas de precios observadas en el año 2008, que tuvieron un severo impacto tanto a nivel internacional como sobre nuestro país. Los efectos esperados ya parecen aflorar, habida cuenta de que el índice de precios de los alimentos de la FAO se elevó en julio de este año en 12 puntos por sobre el nivel observado en junio, mostrando un incremento de alrededor del 6.0% y rompiendo de esta manera la racha de descensos observados en los tres meses anteriores. Se trata, vale la pena añadir, de un fenómeno que puede repetirse en el futuro con mayor frecuencia producto del proceso de calentamiento global. Lo dramático es que en Panamá los políticos de Gobierno y oposición nada hacen por defender a la población frente a estos fenómenos. Están muy ocupados en su lucha de rapiña por el poder.
Economista.
