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La torre de Babel

Por: Redacción 21/01/2014

Alejandro A. Tagliavini /Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California (opinion@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Según el Génesis, los hombres se empeñaron en un colosal proyecto, símbolo y centro de unidad del género humano: la construcción de la gran ciudad de Babel con una torre formidable. Pero aquella obra pública no se acabó, y los hombres se encontraron más divididos entre sí, confundido su lenguaje, incapaces de reencontrarse... “¿Por qué se cansaron en vano los constructores? Porque los hombres… quieren ser fuertes y poderosos… contra Dios”. Juan Pablo II.

El objetivo europeo de reducir 20% las emisiones de gases de efecto invernadero para 2020, respecto de 1990, se cumpliría ya que debido a la crisis económica, que ha limitado la contaminación industrial, la incorporación de antiguas repúblicas soviéticas y otras razones, para noviembre de 2013 las emisiones habían bajado 18%. Esta “lucha” parece haber costado que los europeos paguen por el gas y electricidad entre 22% y 45% más que ocho años atrás, mientras que en EE.UU. los precios cayeron. Ahora la Comisión Europea quiere reducir 40% para 2030, lo que a Greenpeace le parece insuficiente, mientras que la World Wildlife Fund propone 55%. Y los “ecologistas” quieren, además, un aumento obligatorio de las energías renovables.

Ahora, cómo se conjuga el “calentamiento global”, que provocarían estos gases, con la peor ola de frío en décadas en la mitad de EE.UU. con temperaturas de hasta -30º (con sensaciones térmicas de hasta -50º). Los que tienen menos de 40 años no han visto algo semejante. La causa es el vórtice polar, que se podría definir como un ciclón persistente situado cerca de uno de los polos geográficos de la Tierra. El vórtice ártico, en ocasiones raras, se modifica de forma que proyecta su efecto más hacia el sur.

No sé nada de “cambio climático”, pero qué tal si, como dicen otros muchos científicos serios, esto es solo una excusa de los organismos estatales para garantizarse fondos para la lucha contra el “calentamiento global”.

Como no sé quién tiene razón, no me opondría a los que creen en el “calentamiento”, pero tampoco a los otros. Imponer coactivamente “leyes” contra el “cambio climático” –como intentan Estados y estos “ecologistas”– es el acto de soberbia de quienes quieren su torre de Babel. Y es irónico, porque sabemos que los mayores contaminadores globales son las fuerzas de seguridad y armadas necesarias para imponer las “leyes”.

Chávez decía, al imponer militarmente un plan, que “…es un programa de transición al socialismo… (para) una radical supresión de la lógica del capital”. La construcción de su Babel, el “socialismo igualitario”, fracasó destruyendo a Venezuela, como toda violencia siempre destruye.

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Lunes 10 de agosto de 2026