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La Universidad de Panamá se respeta
Posiblemente usted sea uno de los miles y miles de panameños que logró ser admitido en la Universidad de Panamá y egresó para convertirse en un profesional que con orgullo siempre dice: “Ey... yo me gradué en la Nacional”.
Muchos de nosotros también hemos sido críticos al considerar que la “Casa de Méndez Pereira” debe ser la cuna de las mentes más brillantes del país, aunque la realidad no acompañe siempre a esta notable aspiración. Se trata de una institución oficial autónoma que se dedica a generar y difundir conocimiento con calidad, integridad, autonomía, emprendimiento, sentido de responsabilidad social, pero sobre todo, amor a la Patria y respeto a la diversidad de líneas de pensamiento.
Precisamente por esta forma de admiración a lo que representa la "U", nuestro centro de estudios superiores se convierte en un foro idóneo para debatir ideas de cualquier corriente, siempre y cuando se lleve de manera pacífica -dentro del campus- y aunque no nos guste admitirlo, todos tenemos algo que decir, encontramos en la Universidad de Panamá, el espacio perfecto para argumentar. Según el artículo 1 de la Ley 24 del 14 de junio de 2005, la Universidad está inspirada en “los más altos valores humanos y dedicados a la generación y difusión del conocimiento, la investigación, la formación integral, científica, tecnológica y humanística, dentro del marco de la excelencia académica, con actitud crítica y productiva”.
Si esto es así, ¿cómo es posible que un grupo minúsculo de personas, sin importar su procedencia geográfica o coyuntura política, social y/o histórica en la cual se encuentre, entra al campus, provoca una situación que no se sabe si puede ser controlada pacíficamente, queda involucrado en un hecho con tintes violentos y para colmo de males se toma el derecho de lastimar -sin al menos pedir disculpas- un lugar tan importante como la primera casa de estudios superiores de un país?
A un acto organizado por estudiantes, administrativos y docentes de una facultad, intentan irrumpir personas que no pertenecen a este ecosistema y se da este lamentable incidente que, en todos los años de estudiar, visitar y recorrer mi universidad, jamás había visto algo similar. Dentro de la Universidad de Panamá se han discutido y analizado los principales aportes a la sociedad en los contextos económicos, políticos, sociales y de relaciones internacionales, siempre velando por fortalecer los valores que nos inculcan, tanto en el hogar como en las escuelas, y ese aire digno se respira siempre dentro del campus. Dejar que conflictos políticos internos, sin importar el país de origen, lesionen la autonomía de nuestra principal casa de estudios superiores, más que un irrespeto, es una grave ofensa a nuestro suelo grato y encantador.
Comunicador social