La Universidad, nuestra tarea
La Universidad de Panamá necesita refundarse como un componente esencial del marco institucional necesario para el desarrollo nacional, democrático, equitativo y sostenible. Debe, en esta visión, orientarse hacia las soluciones de los urgentes problemas nacionales, reconociendo, además, que entre sus tareas está la formación integral de ciudadanos con un profundo sentido crítico, nacional y democrático, portadores de un elevado compromiso hacia la equidad social y la sostenibilidad ambiental. Los profesionales que prepara deberán estar dotados de amplios y profundos conocimientos científicos y tener una alta capacidad de innovación, elementos que les permitirá participar activamente en la comprensión y superación de los problemas fundamentales de nuestra sociedad. Esto solo se podrá lograr en un ámbito guiado hacia la práctica de la investigación.
La investigación y la extensión en la Universidad de Panamá deberán desarrollarse como centros de generación y difusión de conocimientos científicos, técnicos y sociales dirigidos a resolver los urgentes retos de la sociedad panameña, principalmente los de los sectores más vulnerables. Entre los ejes básicos de investigación y extensión deberán incluirse los siguientes: las estrategias de desarrollo alternativo; el desarrollo de la seguridad y la soberanía alimentaria sostenible; la agroecología; el progreso científico y técnico para la nueva industrialización y la integración por complementación solidaria; los conocimientos indispensables para el avance en el campo de la salud y la educación pública; las fuentes de energía alternativas limpias; los problemas de la infraestructura económica y social; el desarrollo de procesos de generación y difusión de tecnología y formas organizativas para potenciar la formalización y avance de las pequeñas y medianas empresas, así como de las formas sociales de producción cooperativas y asociativas; el desarrollo de formas institucionales que permitan el avance de la inclusión y participación democrática; las condiciones para la equidad de género; la cooperación y apoyo a los pueblos originarios; desarrollo de las innovaciones organizativas y tecnológicas guiadas a elevar la productividad de los servicios exportables.
La Universidad de Panamá debe refundarse como eje central de la defensa y desarrollo de la cultura nacional, así como de los valores de la equidad, la solidaridad y la cultura de paz. Lejos de transitar por el camino de la subordinación cultural y de la dependencia científica – técnica, debe desarrollarse como baluarte de la afirmación nacional, a fin de que el pueblo panameño se convierta en el dueño de su propio destino. La Universidad no puede ser la transmisora de una cultura marcada por la dominación de una minoría privilegiada sobre las grandes mayorías; la misma debe ser la portadora de los valores de la liberación y el desarrollo humano. También deberá ser difusora de un nuevo estilo civilizatorio que apunte hacia la restauración de una relación metabólica sostenible entre los seres humanos y el resto de la naturaleza.
El logro de lo anterior precisa que a la Universidad se le aseguren dos bases fundamentales: el pleno respeto y desarrollo de la autonomía universitaria y una dotación adecuada de recursos materiales para que puedan cumplir sus funciones de manera eficiente y eficaz. El debate sobre estos temas sigue siendo, lastimosamente, un asunto pendiente.
Economista