¡La violencia en los colegios!
De entre los problemas que expresan alteraciones del sistema educativo, uno de los más destacados es la aparición en algunos países (entre los cuales se incluye Panamá) de fenómenos de violencia y conflictividad en las aulas. No es un fenómeno generalizado ni afecta a todo tipo de centros docentes, pero comienza a ser una clara preocupación de la sociedad y las autoridades educativas. Abordar este fenómeno no requiere un enfoque global que considere todos los matices y variables del problema.
Lamentablemente, son manifestaciones que, en general, no pueden considerarse como hechos aislados o puntuales. Las coacciones morales, el empleo de la fuerza física para abusar o dominar, las agresiones, etcétera, se manifiestan con demasiada frecuencia y de manera contundente en determinada zona de algunos países. Un ejemplo actual de violencia escolar lo encontramos en el maltrato entre iguales, habitualmente denominado "bullying", que se caracteriza por ser una violencia entre compañeros de aula, en la cual la víctima se siente indefensa ante las agresiones que recibe e incapaz de buscar una salida a su difícil situación.
Ciertamente son problemas que no tienen una solución exclusivamente educativa, como ocurre en todos los hechos sociales; no obstante, puede desarrollarse una educación preventiva de la violencia. Y por tanto, ante fenómenos como el "bullying" se puede intervenir también desde la educación, cuando el maltrato o intimidación es debidamente detectado y estudiado. En la actualidad, se están poniendo en marcha programas específicos en algunos sistemas europeos y americanos que sufren con mayor incidencia estos episodios de violencia.
Una forma específica de violencia se produce en diversos países que experimentan problemas de xenofobia, sobre todo contra africanos y asiáticos, así como sentimientos de racismo. Por ejemplo, Francia, en la última década, ha tenido que tomar serias medidas como consecuencia del elevado número de actos de violencia grave que se registran en los colegios y liceos. Apartar a los alumnos más conflictivos en clases y talleres especiales parece una medida cuya utilidad es discutible y discutida. También se da con mucha frecuencia este fenómeno de "bullying" en las escuelas y colegios de algunos estados de los Estados Unidos de América.
Los medios de comunicación frecuentemente proponen una imagen "positiva" de este fenómeno, imagen que algunos escolares imitan y les conducen en ocasiones a tomas de actitudes y comportamientos violentos.
Las políticas educativas en Europa y en América deberían volver a generar entusiasmo, concluyendo con la larga etapa de desánimo de las últimas décadas. El hecho de que la educación y las políticas educativas tanto en Europa como en América disfruten actualmente de un cierto carácter prioritario (en algunos países, más teórico que práctico), se debe sobre todo al enorme impacto que ejercen el desarrollo económico de la sociedad del conocimiento. Existe un claro consenso en que se debe prestar más atención a la mejora de la formación profesional y, sin duda, a la superación del fracaso que se detecta en la educación premedia y media oficial.
En el caso nuestro, insistimos en señalar que Panamá necesita más y mejor educación para fortalecer la ciudadanía panameña y proyectar una imagen de cara al futuro. El resto es conseguir un espacio adecuado con un sistema educativo variado y adaptado a nuestra realidad, pero que tenga como denominador común la calidad. ¡Se trata, pues, del mejor proyecto deseable!
*Pedagogo, escritor, diplomático.