La voz del pueblo ha sido escuchada
En un tono ecuánime, amigable, firme y sincero; sorprendió a todos con el anuncio de la derogación de la ley 8 que incluía algunas modificaciones al Código de Minas que data de 1964.
En nuestro programa de radio mencionamos que sabemos que el Presidente no es un hombre de grandes discursos, pero no dudamos que cuando habla al pueblo, habla con el corazón.
La voz del pueblo ha sido escuchada y el Presidente habló al pueblo en el lenguaje del pueblo. Se refirió a la ley 8 como la causante de “conflictos innecesarios” y que el 75% de los ciudadanos no gusta de la minería. Añadió que no le gusta estar en problemas de minería, cuando hay muchas cosas por hacer y problemas que resolver como la lucha contra la desigualdad.
En contraste, con la actitud responsable del mandatario, tenemos una oposición sumamente irresponsable. Se dijo de todo con respecto al articulado que compone la ley 8, todo basado en falsedades e inexactitudes. Puras mentiras ¿Qué más se va a decir ahora, frente a la inminente derogatoria de la ley 8?
Se habló de explotación minera en las áreas indígenas, específicamente de una supuesta afectación a la etnia gnöbe-buglé. Los azuzaron, financiaron y los utilizaron, los tiraron de carne de cañón. El Ejecutivo ya había aprendido de la experiencia de Changuinola, y no se dejó caer en provocaciones sin sentido. Nada tenía que ver la reforma minera con Cerro Colorado, pero no importa la idea estaba fija en hacer estallar la bomba social.De manera irresponsable oposición y grupúsculos de izquierda, financiados por algunos empresarios igual de irresponsables, descontentos por los cambios que no les favorecen, atizan cada día, provocando a diestra y siniestra por todos los medios posibles, traer desequilibrio al país. ¿Hasta cuándo tanta irresponsabilidad? ¿Hasta cuándo jugar con la conciencia de nuestro pueblo?
Lo cierto es que nada de lo que dijeron los que se oponían a la ley 8, era cierto. Lo único real una vez se cumpla la derogatoria de la ley, mediante los mecanismos legislativos que prevé la Constitución, es que el Código Minero de 1964 continuara vigente, como vigente sus efectos.
Con la derogatoria de la ley 8 continuará la explotación minera, continuarán las compañías mineras cuyas concesiones fueron otorgadas por entero por quienes hoy en día se dan golpes de pecho y vociferan como los non plus ultra de la moralidad y la ética.
La explotación continuará en base a la legislación vigente, lo que prueba las grandes falsedades, juego político e irresponsabilidad de quienes deben ser el equilibrio que el país necesita. Antes bien, estos señores parecen conducir cada día al país, rumbo a una vorágine de violencia e intolerancia. Dios nos ampare.
En contraste, con la actitud responsable del mandatario, tenemos una oposición sumamente irresponsable. Se dijo de todo con respecto al articulado que compone la ley 8, ...
