La Zona Libre
La declinación de la tasa de crecimiento de la economía internacional arrastra inevitablemente al descenso de las transacciones de la Zona Libre de Colón. Contribuye al ocaso de la Zona Libre el recorte del crecimiento de América Latina y el Caribe por la caída de la demanda mundial y de los precios de las materias primas, según estudios recientes del Fondo Monetario Nacional.
El panorama negativo de países como España, Francia e Italia, estancados en la recesión, oscurece mucho más las perspectivas de producción y consumo en los mercados locales e internacionales. Como Panamá no puede cruzarse de brazos ante las consecuencias de la desaceleración global que afecta la estabilidad de la Zona Libre, debiera pensar en un plan B que, con audacia y creatividad, conciba un nuevo proyecto alternativo.
Un plan B centrado en una zona libre industrial que desplace inversiones frenadas por la recesión y convierta a Colón en un polo de flujo de inversiones y tecnología con el valor agregado del uso intensivo de mano de obra colonense. Por otro lado, no hay impedimento para que funcionen paralelamente la zona libre comercial y la zona libre industrial.
El modelo de estímulos tributarios orientados a la reexportación de mercadería producida en otros países rindió frutos en un periodo de desarrollo que está llegando a sus límites. Panamá puede aportar un nuevo modelo de zona libre de producción industrial y tecnológica de amplitud regional. La posición geográfica, equidistante de Asia y Europa, robustecida por el tercer juego de esclusas del Canal, ofrece una salida rentable a productos que se fabrican muy lejos de sus destinos.
Si al menor costo de fletes se añaden incentivos tributarios para la atracción de inversiones más una estructura logística de modernos puertos de contenedores se apreciarán las ventajas que favorecen el establecimiento de una gran variedad de empresas internacionales. Tenemos los elementos para formar una mano de obra especializada en tecnología, fabricación de repuestos y componentes de la industria automotriz, ensamblaje de autos, maquinaria agrícola, solo para mencionar una parte de la amplia gama de artículos.
La fabricación de mercaderías china, surcoreana y japonesa en la zona libre industrial de Colón significaría ahorros fundamentales en tiempo, fletes, costos productivos, que repotenciarían su valor al ser redistribuidas desde el centro geográfico de América con el apoyo de un transporte marítimo de descarga y salida a través de puertos de contenedores que operan 24 horas. La empresa Puerto Colón Container Terminal inició la tercera fase de ampliación de sus instalaciones en Coco Solo preparándose para los barcos pospanamax.
La decisión sobre una zona libre industrial debe ser resultado de un proyecto consensuado entre empresas privadas y el Estado. Se trata de un proyecto de largo alcance planificado con miras al presente y al futuro. La situación crítica de la zona libre insta a reflexionar sobre el salto de calidad hacia la producción industrial macroeconómica. Mientras se agudiza la situación de la zona libre con despidos de personal, tenemos que abocarnos en el diseño de un proyecto alternativo que supere los problemas que actualmente confronta.