Lágrimas que no saca la cebolla, vienen con importaciones
El gobierno aún no comprende la importancia de una política agroalimentaria seria.
La autosuficiencia en los productos que consumen los panameños es una cuestión de seguridad, por tal razón debe obedecer a una política de Estado. Mientras no tengamos claro este concepto, tendremos miles de ministros inútiles, no porque sean personas ineficientes, sino porque se les pone en una encrucijada entre las importaciones y los productores.
El ministro Kieswetter tampoco llenaba las expectativas, nunca se llegó a un plan, le faltó apalancar los programas con el gabinete, y esto se junto con la falta de una política agropecuaria del gobierno y el caos posterior. Que se puede esperar en el sector después de dos renuncias. Peor aún, a este ritmo ¿cuál será el panorama en dos años?
El grave problema del MIDA es que se ha politizado y no hay señales de que quien ocupe el puesto tenga la mente clara como para convencer al presidente para echar manos a la obra.
Las decisiones en abrir las importaciones tumba los precios de los productores. ¿Quién quiere producir si en la cosecha le meten una importación fuera del contingente? Somos deficitarios en varios productos que antes éramos capaces de suplir sin importación, café, maíz, arroz por ejemplo. En este último tenemos un 40% de déficit, ha mermado la productividad, los agricultores tienen un problema de financiamiento, a veces las tierras no son propias, los insumos han subido de precio, y los valores de venta no son rentables pues con todos estos factores en contra deben ofrecer un precio competitivo con la importación para no perder la cosecha.
En Estados Unidos, por ejemplo, el subsidio quinquenal es de 300 mil mdd, en cambio, en Panamá ni siquiera contamos con una agenda complementaria para hacer frente a la próxima competencia que abarque capacitación, inversión, competitividad agropecuaria, o tal vez un compromiso a largo plazo por los años que entre en ejecución el TPC. No hay nada, ¿se imagina el futuro?
Sin una política de Estado, olvídense del agro. Se privilegia la importación mas no la producción nacional. El sector entero se ha reunido más de 60 veces, pero no se siguen las políticas.
Además, los productores sienten que el proceso de apertura de negociaciones con los EU tendrá un perjuicio inmenso en el sector, en parte por la división inter gremial y porque cada organización mira sus propios intereses para saltar a mejor posición, y cuando escalan peldaños ni voltean a ver a sus colegas.
Periodista.
