default

Lamentable decisión de Sergio González Ruiz en contra del MOLIRENA


Transcurridas horas y días después del acto del domingo tres de octubre de 2010 cuando el Partido MOLIRENA le dijo al país que no renunciará jamás a su condición de colectivo político ganada por derecho propio y que reuniera a más de trescientas personas confundidas entre militantes, convencionales, simpatizantes y miembros del Partido, quienes a coro expresaron su firme oposición a fusionar el Partido ni con Cambio Democrático ni con ningún otro Partido, el señor Sergio Gonzalez Ruiz, conocida su repulsa a la inteligencia y aprovechando la condición, desdichada por cierto, de poseer la representación legal del Partido, relevó de su posición de Representante del Partido ante la Comisión Nacional de Reformas electorales, al licdo. Jorge Rubén Rosas, fundador, ex ministro de Estado, Diputado desde los años 60 y miembro distinguido del MOLIRENA. La exclusión del Licdo. Rosas de la Comisión, además de un duro revés para sus miembros y para el país, retrata de cuerpo entero al “Presidente” MOLIRENA, cuya característica peculiar es la de retar todas las advertencias del sentido común. Su acción vulgar retrata la soledad que lo consume, la pobreza de espíritu y su típica inmoralidad. Atormentado por la actividad entusiasta, democrática, amplia y festiva de los Molirenas de todo el país, que se dieron cita en el evento, y desconcertado por el golpe político que le obligó a salir de la catacumba y que muy pronto también le aplicará una terapia de espejo, de choque con la realidad que lo terminará liquidando.

En los estertores finales de su penoso periodo, el “presidente molirena” intenta arrebatarle al país y a la inteligencia uno de sus más valiosos exponentes, vano intento, no ha podido comprender todavía que el Partido, el verdadero Molirena se cansó de estar escondido debajo de la alfombra, de ser plato de segunda y tercera mesa, el señor González Ruiz, volvió a activar el descontento y la rebeldía típica de los Molirenas demostrada ya con creces a lo largo y ancho del país. Al “presidente” Molirena se le agota el tiempo, sus miedos a enfrentar la realidad política del Partido en que no creyó y que hoy le está demostrando que no podrá seguir el experto simulador que es, lo llevarán mas temprano que tarde a entender por las condiciones que sean, que no puede seguir al frente de la representación política del Partido y que no podrá seguir engañando a más personas…. Y al Presidente Martinelli.

Sergio González Ruiz se arroga funciones que no tiene, ha nombrado una espuria “comisión” para adelantar “conversaciones” sobre la “fusión”, ha destituido y nombrado sin tomar en cuenta las funciones y obligaciones de la junta directiva y el CEN, entes que deben actuar orgánica y colectivamente, todas sus actuaciones son arbitrarias e ilegales,

A don Jorge Rubén Rosas, la solidaridad inconmensurable de los MOLIRENAS y de toda la clase pensante del país. Estaría demás hablar de su extraordinaria trayectoria política a favor del país.

La lucha por el rescate del Partido frente a los despropósitos de quien simula representarnos es la tarea inmediata y la cumpliremos con rapidez y eficacia, no habrá mejor desagravio frente al capricho y la terquedad. Este Partido ha sido la conjunción de esfuerzos liberales y democráticos, no resiste ni acepta un comisario más. Por ello reitero el llamado a todos los miembros del MOLIRENA a redoblar esfuerzos, a continuar comunicándonos, a multiplicar las tareas que pronto harán realidad contar con el Partido rebelde, pero firme, generoso y leal como siempre hemos sido. Por ello reiteramos desde esta columna el compromiso de todos los MOLIRENAS por rescatar la presidencia de nuestro Partido de quien indignamente lo intenta seguir presidiendo en base al chantaje, la intimidación  y el engaño. Llegó el momento de poner los puntos sobre las íes, el Partido ya habló y demostró su pujanza para poner punto final a tanta ignominia, los miembros de la Comisión Política, el Directorio Nacional y los Convencionales Molirenas el llamado sincero y entusiasta para alcanzar con firmeza y arrojo las metas planteadas.