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A lanzarnos al futuro con optimismo


Julián P. Palacios O. (opinion@epasa.com) / Colaborador.

En el fin del año 2012, ya vimos el pasado con gratitud contando las bendiciones que recibimos y conociendo cuáles fueron las razones por las cuales tuvimos éxito y cuales por qué no; enfrentamos el presente con determinación, y con los pies sobre la tierra hicimos un análisis de nuestra situación, determinando qué cosas queríamos mejorar en nuestra vida; nos toca plantearnos metas para el siguiente año y así preparar nuestro plan de acción.

Estas metas son las famosas resoluciones que se hacen todos los comienzos de año; serán nuestros objetivos por cumplir en nuestro “mapa del tesoro” rumbo a alcanzar nuestros sueños; veamos consejos para preparar estas resoluciones. Lo mejor para tener resoluciones que podamos cumplir es seguir el método SRP, que viene de las palabras: Sencillas, Realistas y Progresivas. Analicemos estas tres condiciones que deben tener nuestras resoluciones:

-Sencillas: Si mantenemos unas metas simples en nuestra mente, resultará más fácil la idea de poderlas alcanzar; claro está que como toda meta, deben poderse medir y tener fecha de caducidad; enfoquemos este análisis usando una resolución muy común para comienzos de año: “este año voy a bajar de peso”; esta expresión, como está planteada, parece ser una resolución, sin embargo, no es una meta; plantear la meta sería algo así como: “para fin de año habré bajado 20 kilos”; aquí ya hay medida y fecha de caducidad.

-Realistas: Es claro que podemos soñar, mas es muy importante tener claras nuestras capacidades y posibilidades de triunfo basados en nuestra Actitud; usando el ejemplo de la baja de peso, la meta debe ser planteada para que nos esforcemos, pero dentro del marco de lo razonable, eso de bajar 60 y 70 kilos en un año realmente se ve muy poco y muchas veces es a costilla de la salud. Seamos realistas.

-Progresivas: Roma no se construyó en un día; de igual forma, todas las cosas siguen un proceso. Hay un claro refrán que dice: “Lo que fácil llega, fácil se va”; el ejemplo de la baja de peso, si se usan métodos tales como dietas extremas, pueden tener rápidos resultados, pero estos posiblemente no serán permanentes.

Eso pasa con mucha gente que, por ejemplo, pone su esperanza en la lotería y los juegos de azar; es probable que tenga éxito a corto plazo, pero al final siempre puede salir perdiendo. Que nuestras metas sean basadas en un proceso donde podamos disfrutar de igual forma nuestro esfuerzo con el resultado esperado.

Me parece que después de haber visto el pasado con gratitud, enfrentado el presente con determinación y decidir lanzarnos hacia el futuro con optimismo, estamos listos para preparar nuestras resoluciones para el próximo año.

Colaborador.

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Viernes 14 de agosto de 2026