Las agudas crisis económicas
Los empleos clandestinos que se derivan en su gran mayoría en las crisis económicas tienen, según las informaciones especializadas, su mayor tendencia en España, donde la crisis económica es más aguda en Europa. La llamada economía en negro, imposible de cuantificar, al igual que la emigración, también en crecimiento, resultan paliativos imposibles de controlar. Así, el Estado ve reducidos sus ingresos de manera considerable y progresiva, y renuncia a emitir estimaciones sobre el alcance y las dimensiones de esta realidad.
Sin embargo, se calcula el empleo sumergido en un millón de puestos de trabajo a tiempo completo y entre 60,000 y 80,000 millones de euros que deja de ingresar al Estado en un periodo fiscal.
Esta problemática resulta muy compleja ante las normativas laborales y sus trámites, especialmente con sus connotaciones para los autónomos, el grupo de personas en el que más se esconde el empleo irregular.
A la economía sumergida se suma la corrupción galopante, y la estrecha relación entre ambos, que alcanzan porcentajes altos en el PIB.
En estas condiciones, resulta lógico que la región de Cataluña insista en su autonomía en las próximas conversaciones con Rajoy, el jefe de Gobierno, que se empecina en anunciar la recuperación económica de España.
Realmente, estos pronósticos para el bienestar de la península son muy inciertos. El horizonte de la recuperación no puede observarse cercano. El Quijote no se ha desvanecido.
La crisis económica se extiende por Europa y los Estados Unidos, donde los gobernantes y sus consejeros hacen lo indecible por superarla. Sin embargo, nuestro continente aunque encuentra su mejoramiento económico con mucha lentitud, tiene muestras halagüeñas como Panamá.
Otra realidad encontramos en Asia, similar a la de América, donde China obtiene la mejor parte.
África en ese aspecto es híbrido, con la desastrosa situación de la guerra que no termina y lejos de ello, da muestras de una confrontación mayor, con la presencia de los barcos de guerra norteamericanos. El mundo árabe, víctima de repetidas invasiones o intervenciones, no encuentra la paz, son incontables los miles de refugiados que Naciones Unidas ayuda en alguna medida. Empero este organismo internacional no encuentra en su Asamblea General las propuestas necesarias para esta problemática económica, social y básicamente política a nivel mundial.