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Las cajas del pueblo


Internacionalmente, cuando se elige un gobierno, los favorecidos deben entender que el pueblo confió en su oferta electoral y en su capacidad para gobernar eficientemente, manejando la cosa pública en beneficio de ese pueblo, sin menoscabo de sus derechos, escuchándolo y solucionando sus problemas, respetando las riquezas naturales de los países y a sus dueños ancestrales, los aborígenes, tan menospreciados por algunos ignorantes. Por esos cambios votamos y aportamos en campaña.

El andamiaje burocrático de altos cargos, llámense ministros, directores de autoridades u otros, tienen la obligación de respetar los derechos y libertades de quienes, además, les pagan altos salarios y privilegios. Su deber es asesorar bien al Presidente. Como reponer vidas o la vista a seres humanos? Era esto necesario? Pudo y debió evitarse desde la Asamblea? El presupuesto nacional y de entidades debe, siempre, manejarse con transparencia, consultando y, de frente a sus legítimos dueños, los ciudadanos. Mucho de esto no viene dándose, gobierno tras gobierno. El erario “público” es más bien privado. Se ha hecho costumbre un manejo indebido que se presta para irregularidades. Con preocupación vemos los hechos que vienen dándose como consecuencia de falta de consulta con el poder popular, el verdadero poder en todo país.

Si vemos la realidad que nos presenta el sector salud con falta de previsión en la prestación de sus servicios que constituyen uno de los principales deberes de todo gobierno. Carencia de infraestructuras y dotación de equipos, constante y aguda falta de medicamentos y falta de médicos especialistas, cuando repercute en calidad de vida y hasta pérdida de esta.

Esto es un deber Constitucional de los gobiernos con nuestros impuestos. No es obligación de la CSS y de quienes pagamos seguro social hacernos cargo de los llamados “Beneficiarios” que están acabando con la CSS. En esta institución no hay que nombrar a nadie más, al contrario.

Llama la atención las recientes declaraciones del señor vice-ministro Frank De Lima de que el CENA autorizó a la empresa hotelera Asesoría Hotelera S.A. para que nuestra CSS pague hasta B/ 690 mil (¿por año será?) a esa empresa, para atender hospedaje y alimentación de “Beneficiarios” y acompañantes provenientes del interior del país. ¡Qué cómodo!, que carguemos los asegurados con el sistema nacional de salud, mientras los jubilados (que continúan pagando cuotas mensuales) mueren de hambre por el costo de vida y sus paupérrimas pensiones, falta de medicamentos y atención médica especializada tardía y deficiente.

Consultados abogados especialistas sobre esta “aprobación” manifestaron que el CENA o los Consejos de Gabinete carecen de autoridad para disponer de los fondos de la CSS. ¿Qué dirá el Director General y la flamante Junta Directiva de nuestra CSS?