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Las carencias de sistemas en la política


Silvio Guerra M. / Abogado (opinion@epasa.com) / -

Es menester que todo político cuente con una filosofía de vida. Filosofía que le permita, desde la cumbre del poder político, desarrollar sus planes de campaña. Es decir, los políticos no pueden ser almas improvisadas. No pueden enquistarse en el poder pensando que todo se improvisa como quien improvisa los discursos.

Un político debe tener una noción o concepto de la vida, del cosmos, de Dios y del hombre. No puede contemplar el panorama o el orden de las cosas en el plano de la confusión, la poca claridad conceptual o simplemente advertir el fenómeno político como una cosa más del montón.

Dentro de los modos o maneras en que debe contemplar las cosas, no puede carecer quien pretenda dirigir los destinos de una sociedad, al menos durante cinco años, de una clara concepción del Estado. Y dentro de esa concepción del Estado no puede carecer de una claridad conceptual y filosófica del Gobierno.

Todo buen político que pretende o aspira a ocupar el solio presencial o ser un hacedor de las leyes de la República no puede ser un ente carenciado de claridad en estos aspectos.

LAS CUESTIONES RELATIVAS A LA EDUCACIÓN, LA CIENCIA, LA CULTURA, LAS POLÍTICAS ECONÓMICAS, LO REFERIDO AL TRANSPORTE, SOLO POR CITAR UNOS EJEMPLOS, DEMANDAN MENTES CLARAS Y MENTES INTELIGENTES. ES POR ELLO POR LO QUE TODO POLÍTICO SIEMPRE DEBE HACERSE DE BUENOS ASESORES.

No es que tenga que ser filósofo o politólogo. No nos referimos a eso. Simplemente que tenga un mínimo de estudios. Estudios que no desechen una comprensión eidética y cosmogónica del orden de las cosas.

Siempre he considerado que la improvisación es mala consejera. Consejera perversa, pues siempre conduce a resultados negativos y son raras las excepciones de que "me salió todo bien".

Los temas referidos al Estado no pueden dejarse al arbitrio de la buena aventura. Al azar. Las cuestiones relativas a la educación, la ciencia, la cultura, las políticas económicas, lo referido al transporte, solo por citar unos ejemplos, demandan mentes claras y mentes inteligentes.

Es por ello por lo que todo político siempre debe hacerse de buenos asesores. No disponer de ello conduce a errores garrafales.

Se requiere disponer también ya no tan solo de un concepto de claridad filosófica en estos temas de obligada agenda, sino de métodos y de metas. Ello consiste plantear dos cuestiones.

La primera es cuál es el camino o el trayecto por el cual puedo llegar a mi meta. La meta implica los objetivos o fines a lograr. El método integra el proceso y los procedimientos, las herramientas, los recursos, en fin. Si no se piensa en función de metas o de objetivos toda política, por muy buena que se plantee, está destinada al fracaso.

LAS NACIONES HAN INGRESADO, HACE UNOS CUANTOS LUSTROS, A UN MUNDO DE INTERCONEXIONES QUE YA NO SE QUEDAN SOLAMENTE ENTRE LA INDEPENDENCIA Y LA LIBRE AUTODETERMINACIÓN DE LOS PUEBLOS. TODO HA CAMBIADO. ESAS INTERCONEXIONES SUPEDITAN LA SOBERANÍA DE NUESTRAS NACIONES O ESTADOS A UNA ESPECIE DE SOBERANÍA DE LOS SUPREMOS.

En el mundo de actualidad no se puede improvisar. Las cuestiones relativas al Estado se han complicado.

Las naciones han ingresado, hace unos cuantos lustros, a un mundo de interconexiones que ya no se quedan solamente entre la independencia y la libre autodeterminación de los pueblos. Todo ha cambiado. Esas interconexiones supeditan la soberanía de nuestras naciones o Estados a una especie de soberanía de los supremos. Entendiendo por supremos a las grandes potencias que dictan las pautas que se deben seguir al resto del mundo.

La mediocridad se ha convertido en las naciones latinoamericanas en una carga pesada para los pueblos. Los pueblos han sido victimizados por gobernantes ilusos y ansiosos de poder. Pero el poder de ellos, no el de nadie más.

Las grandes mayorías marginadas siguen siendo eso. Mayorías marginadas. Los pueblos, por su parte, sueñan y duermen en lechos de miseria y de pobreza.

Cierro con las palabras de la Biblia: “Bienaventurado el que presta al pobre porque presta a Dios”.

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Viernes 14 de agosto de 2026