Las comarcas indígenas
Desde que un presidente otorgó grandes territorios a las comarcas indígenas, no hemos tenido más que problemas con ellos. La división que creó entre los indígenas y el resto de las razas existentes en nuestro país fue grande. Y lo peor es que fue hecha en un tiempo en que la tendencia era integrar a los indígenas al mundo real del país donde viven. En naciones como México, la integración de los mismos a ese mundo ha llevado a que no exista división marcada con las consecuencias que la misma trae; inclusive recordemos que hasta un presidente de origen indio tuvieron en ese país. Aparte de lo que ha significado el otorgamiento de esas buenas tierras a quienes no la cultivan, ellos han aprendido a desligarse de los problemas del país para protestar por cualquier cosa que no vaya de acuerdo con las conveniencias de las minorías.
Hemos tenido la oposición a cualquier proyecto que sirva al país, pero que ellos no quieren que se lleve a cabo en sus comarcas. Hemos creado unos territorios independientes dentro de nuestra patria; y digo independientes porque ellos deciden qué hacer y qué no hacer dentro de sus tierras. Sin embargo, es el gobierno de turno quien debe otorgarles escuelas, centros de salud y llevar a cabo cualquier obra que sea necesaria. Si ellos actúan como si esas tierras les pertenecen exclusivamente, pues que se mantengan en todo también. Miren el problema con la hidroeléctrica de Barro Blanco, que no puede ser terminada porque los indígenas no la quieren, aun estando fuera de su territorio. Creo que es hora de que ellos comprendan que son tan panameños como cualquiera de nosotros y esa obra es para beneficio del país donde ellos habitan.
CREO QUE SU CULTURA MERECE RESPETO... PERO DEBEMOS TENER MUCHO CUIDADO CON LOS HERMANOS INDÍGENAS PORQUE NO ES CORRECTO QUE, DENTRO DEL SIGLO XXI, SE PRESENTEN ESTOS PROBLEMAS DE AUTONOMÍA DENTRO DE UN TERRITORIO QUE PERTENECE AL PAÍS...
Me gustaría preguntarles cuántos productos cultivan dentro de esas tierras, que son muy buenas para el cultivo. Tengo entendido que son de lo mejor que tiene Panamá y ellos pudieran hacerlo para automantención y para vender a los otros panameños. Esta es una de las razones por las cuales viven pobremente y no como debieran hacerlo si se integraran a la vida del país. En la ciudad de Panamá vemos una gran cantidad de indígenas trabajando en todos los sectores de la economía, son jóvenes que estudian en las universidades, integrándose a la vida de Panamá y son muchachos que han surgido y tratan de vivir lo mejor posible.
¿Cómo creer que en San Blas, una región rica para el turismo, para la pesca y otras actividades, no pueda desarrollarse porque las autoridades de la comarca no lo permiten? Vuelvo a decir que ellos son tan panameños como nosotros y ese territorio de las islas pertenece a Panamá. Entonces, tenemos que reconocer que los gobiernos, sin excluir a ninguno, han permitido que esos caciques destruyan hoteles construidos para recibir turistas y llevarles una mejor forma de vida. Las islas son una región donde no puede Panamá tener un desarrollo económico alto como debiera para mejorar las entradas económicas porque los indígenas gunas no lo quieren.
Hemos llegado a un estado de contemplación con los deseos de los indígenas y ningún gobierno quiere solucionar el problema. Creo que su cultura merece respeto y eso también los gobiernos pudieran conseguirlo. Pero debemos tener mucho cuidado con los hermanos indígenas porque no es correcto que, dentro del siglo XXI, se presenten estos problemas de autonomía dentro de un territorio que pertenece al país y no a ellos como se les ha enseñado. Incluyendo a esa población a la vida panameña, les hacemos un favor al darles adelantos modernos para que vivan igual que lo hacemos nosotros. Y para colmo, algunos han hecho sus barriadas como pequeñas comarcas, pero esos niños sí van a las escuelas normales y se relacionan con el resto de los panameños. No comprendo ese complejo de ser indígenas dentro de un territorio que los ha aceptado como son, pero que no debieran abusar de su supuesta autonomía.
Los gobiernos tienen que hacer algo para su integración completa, conservando su idiosincrasia como lo hacen otras poblaciones que habitan Panamá. Pero ni ellos ni nosotros tenemos el derecho de discriminar o que se autodiscriminen por desidia de los gobiernos que han dejado hacer sin poner el menor esfuerzo para solucionar el problema.