Las elecciones primarias en partidos de oposición
En el ámbito político nacional ya se han desarrollado las elecciones primarias del Partido Revolucionario (PRD) y la del panameñismo, colectivos que integran, entre otros, la oposición política al gobierno de turno. Los porcentajes de ambas elecciones primarias de los colectivos citados reflejan una cifra baja, si atendemos a la cantidad de sus afiliados que deberían votar y no lo hicieron.
Las argumentaciones formuladas por ambos partidos consisten en afirmar que históricamente en estas elecciones primarias solamente votan del 20% al 30% de los miembros, al no existir competencia en las elecciones primarias toda vez que solo existe un candidato, lo cual generaba la no motivación de parte de sus miembros para votar en las primarias.
Por mi parte, no comparto estas excusas, que califico de baratas y absurdas, puesto que las mismas responden en aceptar que la mayoría de los miembros de un partido político no consideran primordial su apoyo -con su voto- a la persona que va a ser su candidato a presidente de la República en las próximas elecciones generales.
Como entonces, sin contar con los votos de los afiliados que respalda, apoya o refrenda la calidad de “líder”, puede afirmarse que esta persona lideriza determinado colectivo político. El concepto de líder impone que las bases de un partido político, en su gran mayoría, apoyan a su dirigente en todo momento de manera incondicional y atienda a su llamado participando en todos los eventos del organismo.
Estos requisitos no concurrieron ni en las elecciones primarias del PRD ni del panameñismo por cuanto, a pesar de los llamados permanentes que hicieron los entonces candidatos Juan Carlos Navarro y Juan Carlos Varela a los miembros de sus respectivos colectivos convocándolos a participar en sus elecciones internas; lo cierto y real es que la mayoría de sus afiliados no atendieron a sus llamados a la convocatoria.
Hoy día, ni el PRD ni el panameñismo pueden tener un indicador real de su capacidad logística de movilización de sus
afiliados, pues según sus directivos, se conforman por sus resultados tradicionales de las elecciones primarias.
Como bien decía el analista político Edwin Cabrera, estos colectivos perdieron la oportunidad de probar su capacidad y hacer un ejercicio concreto por lo que se refiere a la movilización de sus miembros en los centros de votación que, en algunas ocasiones, van a hacer los mismos planteles educativos que se utilizan como centro de votación en las elecciones generales que se celebrarán el próximo año en nuestro país.
Lo cierto es que la comparecencia de los afiliados de los colectivos fue bajísimo y, por ello, sustentamos que de acuerdo con los principios generales políticos, no se concreta la condición de líder en una vocación tan baja como la que revelaron en sus elecciones primarias los dos colectivos más importantes de la oposición política panameña.
Lo interesante será analizar los resultados de las elecciones primarias que celebrará el próximo 14 de mayo el partido oficialista Cambio Democrático (CD), a fin de comparar su porcentaje de asistencia a las primarias y así pueda la opinión pública sacar sus propias consideraciones.
Estoy seguro de que atendiendo a las críticas del absentismo de los miembros de los partidos de oposición, Cambio Democrático desarrollará todos sus esfuerzos a fin de incrementar significativamente el porcentaje de sus miembros para que voten en sus elecciones primarias para escoger a su candidato a la Presidencia.
Un colectivo podemos asemejarlo, guardando la diferencia, a un ejército cuyos soldados son sus miembros o afiliados, partido que debe estar organizado, unido, consolidado; debe ser disciplinado y apoyar a su líder en todo momento, no dejarlo solo, así tendrá la probabilidad de ganar la elecciones o tener una participación decorosa o aceptable.
El líder que no tenga la capacidad de motivar a los que le siguen o la apoyan a que cumpla con su participación en un evento tan importante como son las elecciones primarias -cuyos resultados proyectan la consolidación del colectivo y de la persona que lo preside- está demostrando división, debilidad, falta de un dirigente, los cuales son factores que propician la derrota electoral.