default

Las excusas


REDACCION / PANAMA AMERICA

Lo que está ocurriendo en Colón, Veraguas y Chiriquí no es pura casualidad. Los cierres de calles y las protestas que pretenden generar intranquilidad en el país se están ejecutando de forma sistemática.

Los llamados a manifestación que surgen de los frentes sociales y los grupos indígenas están causando daño al país, no al gobierno.

Es lamentable cuando los ciudadanos, movidos por intereses particulares, se lanzan a las calles y causan un efecto negativo sobre la economía. Los dirigentes de esos grupos han entrado en un estado de intransigencia en el que pareciera no interesarles ninguna clase de diálogo o acuerdo.

La mayoría de las exigencias de esas organizaciones son tan extremas que cuando se llevan a la realidad se convierten en peticiones sin viabilidad.

Los indígenas en Tolé, liderados por Silvia Carrera, han centrado sus demandas en la cancelación del proyecto Barro Blanco. Su petición iría en contra de los intereses del país porque la empresa afectada podría recurrir a demandas millonarias por daños y perjuicios que debería enfrentar el Estado.

Los indígenas intentan limitar un proyecto que no está dentro de su comarca y que cuenta con sus documentos en regla. Hace un año, los mismos grupos indígenas cerraron por varios días la vía Interamericana y causaron una crisis nacional.

Ahora, bajo la excusa de que no se ha cumplido con los acuerdos, nuevamente se van a las calles. En Colón sucede algo parecido y los voceros del frente argumentan que sus peticiones no han sido atendidas, sin embargo muchas de ellas no son viables financieramente y exceden cualquier presupuesto.

Es inadmisible que algunos grupos sociales sigan poniendo bajo presión al resto del país.

Edición Impresa

Viernes 14 de agosto de 2026