Las inconsistencias de las FARC
A una semana de la liberación de los últimos 10 rehenes canjeables en manos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), son muchas las interrogantes que quedan en el aire, ya que hay agrupaciones que aseguran que en las selvas colombianas hay más de 400 personas en manos de este grupo guerrillero.
Según la guerrilla, ellos han cumplido en los últimos ocho años entregando unilateralmente a las personas en su poder, con el fin de iniciar un proceso de paz.
Pero sus promesas están muy alejadas de sus acciones, ya que mientras liberan a estas personas, en otras regiones se registran ataques dinamiteros acabando con la vida de policías, militares y con los pobladores que son inocentes.
A eso se le suma el mensaje de uno de sus líderes, (“Iván Márquez”), que más que conciliador suena amenazante, al sentenciar que “no existe el fin de la guerrilla”, y que eso es solamente una propaganda del gobierno de Juan Manuel Santos.
Con esta clase de comportamiento por parte de la guerrilla colombiana, todo hace indicar, que lo que menos les interesa es lograr la paz que la ciudadanía por años pide a gritos.
Hasta qué punto quieren llegar, pues por una parte procuran un acercamiento con el gobierno y luego se arrepienten.
La guerrilla y el gobierno tienen que tener algo claro; la población está cansada de promesas incumplidas por ambos bandos y precisan que pronto se propicie ese diálogo de paz para que en el país se puede vivir sin sobresaltos y sin temores de ejercer cargos públicos, o de aceptar altos cargos en las empresas por miedo a ser secuestrados.
La promesa de acabar con los secuestros para lograr un beneficio económico fue planteado por las FARC y todos esperan que ello se cumpla, y el gobierno debe aprovechar para lograr cambios por la tranquilidad de todos.
