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Las nuevas plagas del tomate


A principios del 2011 se descubrió que la Polilla sudamericana del Tomate, Tuta absoluta, estaba en el área de la frontera con Costa Rica. Según algunos productores del área, esta plaga estaba allí desde hace meses, pero no había sido detectada por el Mida. Como siempre, empezaron los “expertos” a especular sobre el asunto, y la forma de controlarla y erradicarla (Como La Mosca Minadora, El minador de los Cítricos, el Acaro Spinky, la Broca del Café, La Roya de la Teca, etc.). Todo esto es una inútil pérdida de tiempo y dinero. A la Tuta absoluta no la erradica nada ni nadie. Hay que aprender a convivir con ella. Desgraciadamente las famosas “avispitas” Trichogramma, que parasitan los huevos de ésta y cien especies más, controlan un porcentaje mínimo. Su producción es muy costosa, al igual que los otros parasitoides. Las trampas de ferohormonas no controlan la plaga, sino que son un detector de ésta. En los países donde existe esta plaga, el único medio de control efectivo y viable es el químico, con insecticidas. O sea que los residuos de agroquímicos en los tomates se van a elevar más de lo que ya están.

Una medida de retrasar la dispersión de la plaga es la cuarentena, o sea, evitar que los tomates salgan del área infestada. Pero esto seria la quiebra de los productores, que se oponen a esta medida. Además, ya han salido de esta área toneladas de tomate, posiblemente con huevos o larvas del lepidóptero. Que además puede volar cientos de metros o miles si hay vientos fuertes. Pero lo que no se ha dicho es que la Tuta no solo ataca y se reproduce en el tomate, sino a dos docenas de plantas silvestres solanáceas que crecen como malezas por todos lados en Panamá. O sea que la cuarentena seria poco efectiva. Lo de cosechar los frutos afectados y enterrarlos es también poco efectivo por esta misma causa. Esta polilla no solo ataca los frutos. En menos de un año la plaga debe estar ya en las provincias centrales, por lo que hay que prepararse para enfrentarla adecuadamente, con un control integrado.

Y en medio de esta confusión, pocos se han enterado que en Panamá ha sido ya detectada otra peligrosa plaga del tomate: La Mancha Negra de la Hoja, causada por el hongo Pseudocercospora fuligena, que en algunos países ha sido devastadora en condiciones de alta humedad. Esta es un tizón que destruye el follaje del tomate, aunque se puede controlar con la aplicación de fungicidas. O sea, más agroquímicos.

La aparición “sorpresiva” de estas plagas es un grave síntoma de lo poco que esta preparado Panamá técnicamente en este sentido. Las investigaciones en tomate se limitan a desarrollar materiales genéticos resistentes a la marchitez bacteriana de hace mas de 20 años. La mayoría de las variedades cultivadas en Panamá, para no decir todas, son materiales producidos en otros países y probados aquí por ensayo y error. Sin duda todos estos problemas van a afectar la seguridad alimenticia, no solo por la reducción de la producción, sino por el aumento de los costos del tomate, y sin duda aparecerán más nuevas plagas, ya que es una señal del cambio climático.

eesquivelrios@gmail.com