Las reformas constitucionales de 2004 y la reelección
Reconozco la sólida formación del Dr.
Heriberto Araúz, recién posesionado como magistrado del Tribunal Electoral; muy a pesar de algunos aspavientos y críticas que levantó su nombramiento, a muchos abogados y juristas nos pareció acertado el mismo.
En mi condición de exdirectivo del Colegio Nacional de Abogados, me tocó coordinar con el Dr. Heriberto, designando para ese propósito, aspectos de contenido de la revista “Lex”. La segunda vez fue cuando junto con mi hermano, el Dr. Silvio Guerra, nos tocó sustentar propuestas en torno a las reformas constitucionales; en esa sesión, el hoy magistrado intervino, dejando entrever un enfoque jacobino y revolucionario de lo que debían ser las reformas constitucionales.
Hoy, el recién nombrado magistrado ha recreado el debate en torno a la reelección al cargo de presidente del país. Ha señalado el magistrado que hay un vacío en la Constitución, lo que a nuestro juicio --con tal interpretación--, pudiera abrir paso, mediante el procedimiento de ley, a que ese instituto de la reelección cobrara concreción, lo cual no es correcto y propiciaría un ambiente de conflictos peligroso para la estabilidad institucional electoral del país y para la democracia.
Recién aprobadas las reformas constitucionales de 2004, le dediqué tres pequeños ensayos a las nuevas reformas y en ellos dejaba claramente plasmado que no había lugar a la reelección presidencial en nuestro país. Conozco a algunos de los ideólogos y redactores del proyecto de esas reformas constitucionales y ellos saben que la intención fue dejar por fuera la reelección presidencial.
El Dr. Araúz, por su formación académica, sabe que en materia constitucional no existen tales vacíos constitucionales, para eso están las fuentes, como la voluntad del hacedor de tales reformas, los abogados que trabajaran en las mismas, los debates en la Asamblea Legislativa, el gobierno de la expresidenta Moscoso, que antes que el expresidente Torrijos asumiera el cargo dio su aval, al igual que la costumbre constitucional de los últimos lustros.
En ese sentido, levantar un remolino de incertidumbre, dado el hecho de que la norma en la constitución habla de funcionario y no de ciudadano, dando argumentos a los defensores de la reelección, que como quiera que el Lic. Ricardo Martinelli no era funcionario al momento de su elección, puede correr como candidato en las elecciones venideras. Reitero, no hay ningún vacío y la norma, en su espíritu y fuentes de origen relacionadas con la voluntad que primó en las reformas de 2004 del expresidente Torrijos, se mantuvo la no reelección del presidente. Los juristas que trabajaron el proyecto de dichas reformas deben salir a dar sus opiniones.
Abogado.