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Las víctimas silenciosas

Por: Redacción 28/01/2014

Jaime de Lorenzo Barrientos /Periodista /ccs@solidarios.org.es (opinion@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) denuncia que dos millones de personas mueren al año por contaminación del aire. Es un problema subestimado que mata a muchas más personas que el sida y la malaria. Afecta tanto a países desarrollados como en vías de desarrollo. La OMS realizó el estudio gracias a la información que proporcionaron 1,100 ciudades de 91 países. Según sus datos, 80 de esos 91 países no respetan los límites de contaminación ambiental.

El aire contaminado al entrar en los pulmones puede provocar cardiopatías, cáncer de pulmón, casos de asma e infecciones respiratorias. En muchas ciudades, indicó María Neira, directora del departamento de Salud Pública y Medioambiente de la OMS, “la contaminación atmosférica alcanza niveles peligrosos para la salud”. La cantidad de muertes prematuras por la exposición a contaminantes del aire llegaría a duplicarse con respecto a los valores actuales para 2050, y alcanzaría las 3.6 millones de muertes por año en el planeta. Las zonas más peligrosas están situadas en los países de crecimiento rápido, como India y China.

Las principales causas de contaminación del aire son los medios de transporte, la industria, la utilización de biomasa o carbón en las cocinas y en la calefacción. “Muchos países carecen de reglamentación sobre la calidad del aire y cuando la tienen, las normas nacionales y su aplicación varían considerablemente”, agregó la doctora. Los ancianos, personas ya enfermas y los niños son los que más padecen los efectos.

El desarrollo industrial del mundo está afectando cada vez más a la salud. El objetivo es producir más que la competencia sin importar los medios que se usen. Protocolos como el de Kioto no sirven porque no lo respeta casi ningún país. Estados Unidos no lo ha ratificado y Canadá lo abandonó alegando que no iba a pagar ninguna multa que se le pusiese por contaminación. Los países que sí lo acatan y que superan su cupo de contaminación, les compran el suyo a otros que no lo han completado.

Una inversión en energías más 'limpias' como la eólica, hidráulica o solar, disminuiría las muertes hasta la mitad en 2030. Pero la crisis también golpea a este sector, y hace que su inversión mundial descienda un 12%. Aun así, en 2012 se invirtieron $1,300 millones en energías renovables. En ellas están puestas las esperanzas para que se reduzcan los problemas de salud tanto de las personas, como del propio planeta.

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