Latinos, la fuerza económica y laboral
Los latinos en Estados Unidos no solo son una porción cada vez mayor de la población total: también representan el sector de más rápido crecimiento en la fuerza laboral. Así lo revela un estudio del Centro Pew Hispano, que proyecta que la población hispana será responsable de tres cuartas partes del crecimiento del segmento económicamente activo del país entre 2010 y 2020, basándose en cifras oficiales del Departamento de Empleo estadounidense. Pocos críticos negarían que en 2006 la economía de América Latina y el Caribe informó el crecimiento a la tasa más alta desde la década de 1970. La presente aceleración comenzó en 2004, con un aumento del PIB del 5.9%. La región continuó en su cuarto año consecutivo de crecimiento económico con un promedio, a ritmo constante y bien distribuida, de 5%.
El superávit de la cuenta corriente externa de 2006, con su 1.75% del PIB, se encontraba en su nivel más alto en décadas. Los altos beneficios de las exportaciones, una gama de alza, los ingresos por turismo, y el influjo de capital, sostenido en forma de inversiones directas y de cartera, dieron lugar a un aumento vigoroso de las reservas totales. Un problema común para los países de América Latina en el pasado fue su incapacidad para pagar los préstamos. Tenían monedas más débiles, los mayores costos de la deuda, inflación y tasas de interés punitivas. Como reflejo de tiempos mejores, en 2006 las exportaciones crecieron por cuarto año consecutivo, alcanzaron la cifra de $780 mil millones.
Recientemente, los ingresos que fluyen a la mayoría de los Gobiernos de América Latina están creciendo a un ritmo más rápido que el gasto público. Al contrario que en las últimas décadas, los ingresos estatales no han dado lugar a gasto público incontrolado y, a pesar de los viejos hábitos, la actual fase de crecimiento ha generado un superávit primario y la reducción de la deuda nacional, en beneficio de la mayor parte de la región.
Según el FMI, también se ha seguido avanzando en la reducción de la deuda de los países de bajos ingresos en la región: Bolivia, Haití, Guyana, Honduras y Nicaragua, donde el Banco Interamericano de Desarrollo aprobó el alivio total de la deuda por $4.4 mil millones en 2007. El aumento de la estabilidad económica, el crecimiento de la infraestructura y la solidez financiera han endurecido tradicionalmente débiles fundamentos económicos de la región para que los mercados emergentes estén mejor preparados para soportar los choques externos.
Los hispanos tienden, de por sí, a tener una mayor presencia relativa en el mercado de trabajo, si se les compara con otros grupos étnicos: mientras la tasa de participación en la fuerza laboral -esto es, personas de más de 16 años empleadas o buscando empleo- es de 64.7%, entre los latinos el índice se ubica casi tres puntos por encima de la media. ¿Por qué? En parte, porque se trata de una población joven y, en consecuencia, con más personas en edad económicamente activa.
Ser latinoamericano es comprender la diversidad de culturas que permitieron el desarrollo de una propia, la nuestra. Si eres latino, saca tu bandera.