Lecciones del huracán Irma

Por: Redacción 25/09/2017

Sería digno relatar el enfrentamiento cubano al huracán que azotó casi toda la costa norte de Cuba, que sobre todo dio muestras de la estrecha relación política y social que predomina entre las instituciones y el pueblo. Lo primero por destacar es la oportuna y constante información que se mantuvo todo el tiempo por los medios, televisión, radio y prensa escrita, alertando a la población de la virtual amenaza de huracán, intensidad y recorrido, como las medidas de prevención oportunamente dictadas por la Defensa Civil.

Constantemente se hacía énfasis en la disciplina, indispensable para superar en lo posible los enormes peligros y amenazas físicas sobre la población y los medios materiales, observada con absoluta espontaneidad y solidaridad humana, dando muestras de la confianza en las autoridades.

Prevaleció la protección sobre la población y sus medios, así como del Estado, al servicio del pueblo. Estas connotaciones estuvieron presentes hasta el final, cuando se encuentran en reparación y recuperación indispensable, hasta el último rincón. Todas las personas, familias y turistas fueron evacuadas y asistidas en lugares y edificaciones seguras con la mayor y apropiada atención médica y alimentaria, o de cualquier tipo necesaria, gratuita.

Los daños y afectaciones son enormes, todavía por calcular; con el alejamiento del huracán Irma se trabaja ininterrumpidamente en la limpieza y ordenamiento en calles, áreas afectadas y edificaciones privadas y públicas; restablecimiento de los servicios de agua potable y electricidad.

Se observa un verdadero orden y disposición de apoyo y solidaridad espontánea y efectiva de vecinos, damnificados; en todas las instituciones cívicas, populares, políticas, oficiales y específicas para las tareas, incluyendo para todo tipo de transporte y equipos.

Las directrices y ayudas para todas las problemáticas, oportuna y escalonadamente han llegado a todos, sin distinción, mediante las orientaciones del Gobierno o Estado, o del propio presidente, general Raúl Castro; los Consejos de la Defensa Civil; las fuerzas armadas; ministros y demás funcionarios. En la actual etapa de recuperación para llegar a la normalidad, la participación es masiva, con el máximo de conciencia y entusiasmo de un pueblo, son evidentes.

En definitiva la disposición y actitud observada del Estado y población, frente al desastre natural es incomparable, ganada durante más de medio siglo, de sacrificios, trabajo y educación está haciendo posible este triunfo, uno más, en la teoría política y social de la Revolución cubana.

Escritor, arquitecto.

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Martes 14 de julio de 2026