A levantar imagen
En los últimos días, los diputados de la Asamblea Nacional han quedado muy mal ante los ciudadanos y sus electores. La imagen de este órgano del Estado sigue deteriorándose sin que parezca haber un cambio de actitud.
Los golpes y las amenazas parecen prevalecer sobre su misión original de legislar en favor del país. Muchos diputados hace tiempo dejaron de pensar en proyectos de ley y asumieron su mejor actitud politiquera.
En realidad importa poco para ellos si asisten al Pleno o sus comisiones para proponer iniciativas, por lo contrario, prefieren estar en sus circuitos repartiendo bolsas de comida y prometiendo cosas que quizás nunca cumplirán. Han dejado a un lado sus funciones para acaparar el trabajo de los representantes de corregimiento y otras autoridades locales.
Ahora no es extraño que algunos diputados sean mencionados en casos penales o que frente a la mirada de miles de personas se prometan venganza. Convertir el Pleno en campo de batalla y dejar al descubierto sus personalidades agresivas es algo muy común.
Los electores deben aprovechar estos días para reflexionar sobre su decisión de voto en el 2014. No debería premiarse la irresponsabilidad y la indisciplina. Tampoco deberían reelegirse diputados que tumban cercas y tiran golpes en nombre de la democracia.
Cada uno de los diputados electos debe comportarse y respetar el cargo que representan. En el 2014 se tienen que tomar decisiones importantes sin cometer errores.
El mejor parlamentario no es aquel que reparte comida una vez al año, sino ese que con sus propuestas logra mejorar la calidad de vida de los panameños. Cuando los panameños comiencen a castigar la mediocridad, entonces la imagen de la Asamblea tendrá cambios positivos.
