Ley Universitaria: ¿personalista o en la legalidad?
Los nefastos afanes reeleccionistas del sempiterno rector no han logrado convertir esta institución en un centro vanguardista de adquisición y generación de conocimientos. Durante su extensa gestión, la enseñanza sigue desfasada de la era moderna, la calidad de la investigación científica es deprimente y la aportación de verdaderos talentos al desarrollo nacional es escasa.
Pero lo que vemos es vergonzoso: su campus ha sido convertido en el escenario barato de una lucha desigual, en la que los bandos denuncian irregularidades propias de nuestro más deleznable y aborrecible pasado, ese que creíamos superado, una contralora de la República que no se pronuncia ante las denuncias y casos sucedidos en la Universidad. ¿No debe ser ella veladora de los recursos utilizados en la Casa de Méndez Pereira?
Ahora el Magnifico Rector, quiere una vez más buscar la forma desleal, que se le habilite para quedarse en la rectoría por el resto de su existencia. Alertamos a todos los diputados, que todas las reelecciones del rector, han carecido de ética y moral, ya que a pesar de que jamás se ha permitido la reelección en la ley universitaria, el ha violentado la misma para poder reelegirse. Esperamos que en esta ocasión no se presten para tan ruin patraña, porque de lo contrario la mayoría de la comunidad universitaria los mirará como los responsables de que la universidad que paga el pueblo siga en decadencia y sumergida cada día en escándalos de nepotismos y de hurtos.
De igual forma le recordamos a los diputados que el resto de la sociedad panameña, a la cual ustedes se deben, en todas las encuestas públicas de opinión, ha manifestado en amplia mayoría que se oponen a la reelección del actual rector. Mediten y pregúntense, ¿Cómo es que a pesar de que la ley universitaria no le ha permitido la reelección inmediata, este rector se ha reelegido tres veces de forma inmediata?
La Universidad de Panamá es la víctima de ambiciones personalistas, de un grupo de individuos que ven en ella algo parecido a su finca. Pero esta casa de estudios tiene que dejar de ser botín político, debe asumir el reto de proporcionar profesionales bien preparados para afrontar el desarrollo; debe ser el faro que alumbre nuestro progreso. Pero lo que ahora estamos viendo es una comedia vulgar y trágica. Y en este drama, los grandes perdedores no serán otros que los propios estudiantes. Esa es la herencia de nuestro rector magnífico.
Lo que pase en la Universidad de Panamá es asunto de todos, hay una inmensa lista de irregularidades en la Universidad de Panamá que han sido denunciadas por los profesores Miguel Antonio Bernal, Federico Ardila, Jaime Turner, José, E. Torres, entre otros. ¿Qué se ha hecho frente a esto? Investiguen, auditen. ¿El Gobierno ya habrá pactado con el rector?… ¿lo hará el resto de la sociedad?
