Libertinaje y mensajes ofensivos
No sé si estoy equivocado, pero creo que Panamá es el único país del mundo donde personas opuestas al gobierno de turno expresan calumnias, injurias, insultos en contra del presidente de la República. Lo más preocupante es que los directores de estos medios de comunicación no les exigen el menor respeto a estos personajes políticos, quienes afirman lo que se les venga en gana, y el periodista que dirige el programa no solicita respeto hacia su audiencia.
La obligación de un periodista responsable con el medio en que labora y su audiencia sería peguntar a estos personajes si tienen alguna prueba, hecho o indicio que sustente sus expresiones difamadoras.
Esto parece un hábito de manera consuetudinaria en algunos canales televisivos, en los que el irrespeto, la derogación de la reputación de los ciudadanos son las premisas fundamentales que caracterizan a los programas de debate político en nuestro medio, que se está concretando con la complicidad de algunos periodistas de los medios televisivos que dirigen estos programas.
Esto dista mucho de lo que deben propiciar, que son las opiniones y el debate de ideas dentro de un plano de respeto y no lo que se está generando hoy que concreta un barrio de trifulca, donde los protagonistas, con el consentimiento del director del programa, se tratan sin ningún reparo ni respeto, haciendo alarde de su intelectualidad calumniosa e injuriosa frente a cualquier persona que se oponga por razón a su posición política.
El morbo público generado por estos programas, que se catalogan como de debate político pero que de debate y político solo tienen el nombre, debe ser rechazado por la ciudadanía en general y por quienes lo dirigen. Qué equivocados están quienes piensan que el método vulgar y rastrero origina más audiencia.
La ciudadanía debe protestar cambiando de canal o no viendo estas escenas bochornosas de personajes políticos que pareciesen no tienen educación alguna, ni principios éticos y morales.
¡Qué lástima me dan estos pseudos dirigentes!, que por suerte jamás llegarán al poder político de este país para fortuna de todos los panameños. Amanecerá y veremos.