Liderazgo y falta de coherencia
Los líderes que han trascendido viven de acuerdo con sus convicciones. Tal y como lo planteaba Mahatma Gandhi: “Debemos ser la expresión de nuestra proposición”. Traigo a colación el tema de la congruencia, porque resulta una ofensa al pueblo panameño la falta de congruencia del candidato presidencial Juan Carlos Varela, quien con toda la naturalidad del mundo dice una cosa, pero hace otra totalmente distinta.
Varela, para quien la frase “el pueblo primero” se ha convertido en una muletilla; en sus discursos, entrevistas y propagandas la repite tantas veces, que se escucha una cacofonía que produce fastidio en los oyentes. Pero lo peor es que es una frase vacía, ya que no tiene nada que ver con el quehacer cotidiano del candidato.
Varela promete poner al pueblo primero. Sin embargo, se niega a pagarles el salario mínimo a sus trabajadores. Entonces, dónde queda ese pueblo, que son todos los trabajadores que laboran en sus empresas. Cómo podemos esperar que si llega a la presidencia defenderá los intereses de la clase trabajadora.
Contrario a lo que dice de que es un ataque político, la realidad es que la denuncia está bien documentada en el Ministerio de Trabajo, dentro del expediente en el que el secretario del Sindicato de Trabajadores de la Empresa Varela Hermanos, S.A., Salomé Quintero, presentó un pliego de peticiones en el que denunciaba a Varela por no cumplir con el pago del salario mínimo.
Otra de las tantas incongruencias de la campaña de Varela es que no está de acuerdo con los subsidios que otorga el Gobierno para programas como la Beca Universal, 100 a los 70, Red de Oportunidades y otros, dicho esto por su candidata a la vicepresidencia, quien ha manifestado que estos programas se deben revisar, lo que significa que pondrán al pueblo de último, porque se pretende eliminar algunos subsidios.
A pesar del desacuerdo con algunos de los subsidios, en el gobierno de José Domingo Arias se seguirán otorgando como parte de la agenda social. Prueba de ello es que en este gobierno la pobreza se ha reducido en más de un 15% con relación al gobierno anterior. Esto lo señaló la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
La reducción de la pobreza conlleva la erradicación del hambre y que tengamos una población más saludable, con lo cual, según estimaciones del PNUD, Panamá está en el camino de alcanzar algunos de los objetivos del milenio. Estos subsidios garantizan que a futuro se reduzca al mínimo el hambre, la mortalidad infantil, se logre la enseñanza primaria universal y se mejore la salud maternal.