ESPACIO PUBLICITARIO — Top (≤100px)
Liga española de fútbol vs. liga panameña de fútbol
Hoy todos los amantes del fútbol en Panamá soñamos con ir a los estadios de fútbol de la LPF y encontrar un bonito espectáculo con emociones dentro y fuera de la cancha que podemos ver por nuestra TV. los fines de semana en la Liga BBVA. Comparar estas ligas puede parecer un chiste, pero como en la vida tienes dos opciones: crear de la nada algo o ver cómo los demás han alcanzado el éxito para que sea más fácil conseguir los resultados deseados.
La liga española juega su primera temporada en 1928-29 mientras que nuestras ligas modernas Anaprof (1988 a 2009) y LPF (2009 a la fecha) una cantidad de años de aprendizaje que nos ayuda a sustentar la tesis de que nuestra liga LPF tiene mucho camino que recorrer, la organización, patrocinadores, jugadores, instalaciones deportivas, gobierno, clubes y los fanáticos, que son los que compran las camisetas y los boletos, tienen que creer en el producto que es el fútbol.
Principal meta es atraer a los estadios fanáticos que se identifiquen y tengan sentido de pertenencia. El que ha tenido la oportunidad de visitar un estadio de fútbol en otro país, sabe que la emoción y adrenalina de apoyar un equipo con tus amigos y cientos de personas a tu lado hace que crezca inmediatamente un sentimiento de hincha que está dormido dentro de nosotros. De esta manera nosotros podemos hacer lo mismo, sin pretexto los clubes, directivos, directores y jugadores que tienen que presentar un bonito espectáculo para incentivar a los fanáticos.
Las instalaciones deportivas o mejor dicho los estadios donde juegan nuestros equipos en la LPF son como los equipos que participan en la tercera división de España (Cuarta división) donde se dividen en 18 grupos por regiones y si nos olvidamos de los equipos que participan en las categorías superiores (primera y segunda división), estos equipos de estas regiones se enfrentan a situaciones similares a los equipos de la LPF con estadios pequeños con equipos semiprofesionales, pero con un sentido de pertenencia de la fanaticada con el que no cuentan nuestros equipos.
Entonces, ¿debemos comparar la LPF con la tercera división de España? En realidad no, pero sí podemos aprender de esta categoría para ir escalando y llegar a tener una liga de primer nivel, que compita en los torneos internacionales y marque la diferencia dentro y fuera del campo.
Un problema que afecta a muchos aspectos en un país es su población y la de Panamá es de escasamente 4 millones (con los extranjeros incluidos) y que el crecimiento no es muy rápido como quisiéramos. Como comparación la comunidad de Madrid cuenta con 6,377,364 habitantes y el grupo VII de la tercera división cuenta con 20 equipos y nosotros 10. Entonces, el número de equipos es clave para buscar fanáticos que pueden estar ocultos en las provincias o en las periferias de la ciudad.
El regionalismo en nuestro fútbol cuenta con mucho éxito en las provincias de Colón y Panamá Oeste, pero los 6 equipos que intentan repartirse la fanaticada en la capital con poco éxito no ayuda al crecimiento del fútbol, en el caso del interior del país por situaciones económicas nos encontramos con un solo equipo en la primera división como el Atlético Chiriquí.
La victoria en el debut de la selección de Panamá en una Copa América nos hace suspirar y emocionar, ¿por qué no podemos soñar con una liga que despierte emoción y regionalismo que mucha falta nos hace? El material lo tenemos solo debemos que trabajar en ella.
Un factor clave en el fútbol es la educación de los jugadores y directores que tienen que formar parte de una continua preparación para ofrecer un espectáculo. Esto se le llama profesionalismo y no tiene nada que ver con el dinero que puedas recibir por tus actuaciones en la cancha sino el ejemplo a la sociedad. Los jugadores en su mayoría en la liga BBVA se encuentran en continua preparación en seminarios que le ayuden a su formación y a prepararlos para cuando tengan que dejar de correr detrás de un balón.
Al final podemos quejarnos de los actuales directivos de los clubes, que pueden tener mucha culpa de la situación del fútbol, pero nadie ve cómo meten sus manos en sus bolsillos para financiar un hobby que es caro.
Quiero dejar una conclusión muy corta: si cada uno de los factores que mueve el fútbol aporta su parte nos podemos encaminar a tener una liga de fútbol profesional que ofrezca un gran espectáculo. ¿Qué estás esperando? Si la selección puede ¿por qué la LPF no?
Ingeniero