Llamado a la cordura
Panamá todavía mantiene secuelas de la intervención militar estadounidense del 20 de diciembre de 1989. Todos los panameños que vivimos esa época sabemos que es una situación que no queremos que se repita nuevamente, pero a pesar de esto, los últimos sucesos ocurridos por la creación de la Ley 72 se tomaron como excusa para cometer actos vandálicos atentando contra la seguridad de los trabajadores y de los empresarios que, además de que manifestaron su apoyo a esta causa, fueron víctimas de los inconscientes que aprovecharon una protesta para cometer actos de delincuencia vulnerando la propiedad privada.
Recordemos que es la empresa privada la principal fuente de trabajo y la que genera el mayor ingreso para la economía panameña.
La famosa Ley 72 (hoy derogada) se había convertido en una de las más polémicas, pero ¿creen que en caso de recurrir a instituciones internacionales para defender el derecho que sentimos de proteger esas tierras que le brindan gran ingreso a nuestro país, nos van a tomar en cuenta viendo que no estamos defendiendo nada sino atacando a los que no tuvieron participación alguna en esta legislación, vandalizando y creando inestabilidad?
¿Esta fue la forma correcta de defender nuestros derechos? ¿Creen que el Gobierno va a tratar con seriedad y respeto a un grupo de personas que aprovecharon una situación tan delicada para cometer delitos? ¿Cuánto cuestan esas tierras? 100 millones de dólares y fueron 500 millones en pérdidas, sin agregar las de empresarios afectados por el vandalismo y las de trabajadores de esas empresas. ¿Dónde están los dirigentes que ocasionaron esta situación? Callados y guardados en una oficina.
Zaida Herrera
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Periodista