Llamado a nuestra conciencia
El Día de la Tierra que se celebra cada año el 22 de abril y que se organizó por primera vez en 1970, en los Estados Unidos, por iniciativa del senador Gaylor Nelson, es un día para tomar conciencia acerca de nuestro actuar como consumidores, en función de los problemas que se están produciendo debido a los efectos del cambio climático y a la superpoblación.
Nuestro país que, hasta hace poco, parecía invicto ante los desastres que suceden en los pueblos hermanos, ha venido de menos a más, con problemas generados por el cambio climático. Por ejemplo la extensión de la estación seca, con días de más empobrecimiento de los suelos, el incremento en el nivel de los mares, temblores y huracanes.
COMPRAR PRODUCTOS Y SERVICIOS DE LAS EMPRESAS, QUE MENOS AFECTEN EL AMBIENTE Y QUE ESTAS TENGAN BUENA RELACIÓN CON SUS TRABAJADORES.
Para entidades de protección al consumidor, como la nuestra, el derecho a un medioambiente saludable, se ha invocado a nivel global a la formación de consumidores responsables, con miras a reducir el impacto ambiental que generamos los consumidores en nuestras acciones de compra.
Ser consumidores responsables nos invita a realizar una serie de prácticas para reducir los gases invernaderos, con acciones sencillas y cotidianas: como lo es el ahorro de energía (desconectar y apagar), ahorrar agua (cerrar y dejar de gotear), reducir la cantidad de alimento que se cocine y los desechos que van a la tinajera, comprar productos con menos envase y si tiene que los mismos se puedan reutilizar y reciclar.
El consumo responsable como movimiento invita a los consumidores a comprar productos y servicios de las empresas, que menos afecten el ambiente y que estas tengan buena relación con sus trabajadores.
Tú, ¿que estás haciendo por ella? Con pequeñas acciones como lo es: separar la basura y reciclar, fomentar una cultura de ahorro de energía, caminar, utilizar la movilidad que ofrece el metro de Panamá, sembrar árboles y flores alrededor de nuestros hogares, son en gran ayuda.
Día de la Madre Tierra, herencia de Dios, la vida es un derecho, pero con un ambiente saludable para todas las generaciones, es posible, si todos decidimos cambiar nuestras actitudes como consumidores no solo en ese día, sino hoy y en todo momento.