Llamados de emergencia y política
En Panamá las primeras ráfagas de la crisis por los altos precios del combustible comenzaron a preocupar a los expertos y líderes políticos de oposición que utilizaron el tema para bombardear a la Alianza por el Cambio.
Dejar un país en medio de una tormenta de precios altos y con pronósticos inflacionarios negativos no es buena idea.
Al encuentro en San Felipe fueron invitados los representantes del Consejo Nacional de la Empresa Privada, el opositor Partido Revolucionario Democrático (PRD), diputados jefes de bancada y el administrador de la
Acodeco.
Como era de esperarse los miembros del PRD decidieron no acudir al encuentro. Más allá que la intención era buscar alternativas para minizar el impacto de la crisis, sobre todo en los productos de primera necesidad, llegar a esa reunión era riesgoso.
Si de esa mesa de discusión salían acuerdos o planes de contención estarían condicionados y no sería tan fácil cuestionar o criticar la política del Gobierno sobre ese problema.
Si dejamos a un lado lado la política, hay que reconocer que la convocatoria debió darse semanas atrás y no de forma apresurada.
La crisis en los precios del combustible se pornosticó hace meses, cuando en el mercado internacional el barril de crudo se disparó por diferentes problemas en los países del Medio Oriente.
La idea de sentar en una mesa a los sectores productivos para buscar soluciones a los problemas del país es muy buena, pero sería excelente si se hace antes que sucedan las crisis. Al final los ciudadanos lo agradecerán.
