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Llegó el momento


Las consecuencias del Tratado de Promoción Comercial (TPC) sobre el sector productivo panameño no pueden proyectarse a futuro. Pero no es difícil concluir que sin preparación y desunidos será muy difícil que productos sensitivos como el pollo, arroz, maíz y cerdo puedan enfrentar exitosamente la importación de productos estadounidenses. Todos los productos quedarán libre de arancel de importación, unos inmediatamente y otros en periodos de desgravación que oscilan entre los 10 y 20 años.

Es decir, este es el espacio de tiempo que le queda a cada sector agrícola para definir si mejoran su competitividad o migran a otra actividad.

Desde que se terminó de negociar el tratado, en diciembre de 2006, cada productor o gremio sabía cuáles eran los compromisos adquiridos por Panamá. Pero muchos pensaron que el acuerdo nunca se pondría en vigencia. Durante las 10 rondas de negociaciones, cada sector tiró para su lado, sin importarle establecer una postura consensuada. Incluso muchos de los dirigentes que viajaron a Washington, supuestamente, a velar por su sector, se encontraban de compras en momentos que eran tratados sus temas.

También, una parte de ellos fueron manipulados por los encargados de la negociación, que sólo estaban interesados en concluir el proceso para registrarlo en su hoja de vida. No faltó el negociador que dejaba esperando al sector privado en un hotel, mientras decía que estaba presionando por mejores posiciones en el USTR, cuando en realidad estaba en la casa de la Embajada panameña en Washington DC. esperando la llamada del equipo estadounidense. Ahora todas las partes deberán poner los pies en la tierra, si en realidad no quieren ser exterminados por las importaciones estadounidenses.